Ni el Personality +, ni las mejoras visuales o de físicas... nada de todo eso está presente en el FIFA 11 de PC. Un videojuego que sirve para efectuar el necesario puente entre las versiones old-gen y las más actuales en las que los capítulos para ordenador tenían que haber hincado el diente hace ya muchas temporadas. ¿Significa que FIFA 11 es un mal videojuego en PC? En absoluto.
El fenomenal
ritmo y sentido del tempo de juego vuelve a ser uno de los grandes aciertos de la franquicia de Electronic Arts. La gente de EA Sports dio con la tecla adecuada en cuanto a la velocidad de juego con el cambio de generación, y desde entonces ha estado constantemente abonado a ella.
La
IA, por el si fuera poco, sigue siendo uno de los grandes puntos a favor del videojuego, especialmente en sus dos niveles de dificultad más altos. Ahí las defensas rivales se cierran con habilidad, y los ataques oponentes trenzan jugadas ofensivas de gran mérito. Nuestra defensa se mantendrá ordenada siempre en mayor o menor medida, aunque con casos especialmente “delicados” como los del cooperativo dos contra dos, o dos contra la máquina, donde los centrales hacen incomprensibles salidas hasta la zona medular en los balones aéreos lanzados por el portero rival. Por lo demás todo lo que hayamos especificado en la vertiente táctica antes del partido se cumple a rajatabla, algo que puede parecer de auténtico perogrullo pero que en el pasado fue un misterio para esta saga. Así con extremos tendremos un campo abierto, con un mediocentros fuertes el control del juego aéreo y de la parcela central, y con carrileros y actitudes ofensivas -fijadas con la cruceta nuevamente- obtendremos laterales que doblen a nuestros extremos para poner centros a la olla o sencillamente abrir espacios.
En esta ocasión, lamentablemente, no se introducido la posibilidad de que los enemigos gestionados por la inteligencia artificial realicen también regates, lo que acaba haciendo del reto algo mucho mayor en las ediciones de consolas.

Los interfaces exteriores sí han sido alterados para guardar similitudes con los de FIFA 11; los interiores, sin embargo, son iguales en cuanto a aspecto y opciones que los del año pasado.
Once contra Once -Gráficos y Tecnología-
A nivel visual FIFA 11 supone un
enorme avance gráfico con respecto a su predecesor en PC, pero uno mucho más relativo si lo comparamos con las versiones de 11 en consolas, de las que no registra ninguna de sus novedades. ¿Qué quiere decir esto? Literalmente que lo que tenemos en compatibles es FIFA 10 con las plantillas de esta temporada, así de claro y así de crudo.
Las
animaciones, por ejemplo, siempre han sido uno de los puntos a favor del aspecto visual del videojuego, y aquí vuelven a destacar por su fluidez, realismo y brillante cadencia; aunque todas las novedades de este año no han sido incluidas. Los aficionados de PC que han venido disfrutando de los discretos videojuegos de las series en los últimos años quedarán sorprendidos con el cambio visual, puesto que antes heredaban las versiones de PlayStation 2, pero quien lo compare con FIFA 11 en consolas se dará cuenta rápidamente de que no hay ninguna de las inclusiones de este año.
Los cuerpos son proporcionados y, como hemos dicho, se mueven con fantástica naturalidad. Las caras siguen su misma línea en cuanto a carga poligonal y calidad de las texturas, pero lamentablemente el número de rostros que se parecen a la de sus homónimos del mundo real sigue siendo inusitadamente bajo. Hasta tal punto es así que todavía hay muchos futbolistas del once inicial de los grandes equipos europeos que no guardan ningún parecido con los que representan, ni lo pretenden, y muchos de los que sí lo buscan tienen unas similitudes francamente discretas.

La IA enemiga no lleva a cabo regates como en la versión de consolas, pese a ello será un duro rival a batir en los niveles de dificultad más altos.
Las cinemáticas de inicio, celebraciones, etcétera... uno de los aspectos más mejorados de FIFA 11, tampoco hace acto de presencia aquí de manera incomprensible. Se reciclan los
videos introductorios de FIFA 10 sin tocar ni un sólo elemento de ellos. Las estadísticas que se sobreimpresionan en las versiones de consolas y que resultan muy útiles para conocer de forma individual o colectiva las acciones de nuestro equipo tampoco están presentes.
Por otra parte los
estadios continúan mostrando un aspecto sensacional. El nivel de detalle del césped es asombroso, las gradas están tan vivas como siempre y la arquitectura de estos teatros de sueños futbolísticos se corresponde con maravilloso realismo con la de los estadios a los que representan.
Resulta, además, especialmente molesto el tratamiento de los
interfaces en el sentido de contar éstos con las bases del mando de Xbox 360 para todos sus controles. Es obvio que la forma ideal de disfrutar de un videojuego deportivo en PC es con un pad, pero nada costaba transformar los menús para que en lugar de los botones del mando de la consola de Microsoft aparecieran las teclas que tengamos asignadas.

Contra todo pronóstico las cinemáticas de introducción de FIFA 11 tampoco están presentes en el juego, se reciclan las de la entrega del año pasado.
Por lo que respecta a la siempre temida
optimización de PC, el videojuego goza de un buen rendimiento, y es que el motor gráfico de consolas se adapta como un guante a las posibilidades de PC. Las opciones visuales no son demasiado amplias como es costumbre en los juegos de EA Sports, únicamente pudiendo especificar la calidad del renderizado, el antialiasing y la sincronía vertical a parte de la resolución. Con un equipo medio y las opciones visuales prácticamente maximizadas hemos obtenido un buen rendimiento, siempre cerca de los 60 frames por segundo. Con otro equipo de pruebas de redacción, más potente, -i7, 8GB RAM, GTX 260- las opciones visuales al completo en su pestaña más alta, una resolución de 1920x1080 y una tasa de imágenes siempre estable en los 60 cuadros por segundo.
En lo que se refiere a la faceta del
audio, todo es tan sobresaliente como a lo que Electronic Arts nos ha tenido siempre acostumbrados. La banda sonora incluye temas de bandas tan conocidas como Linkin Park, LCD Soundsystem, Massive Attack, MGMT o Scissor Sisters, y los efectos de audio y reacciones del público están muy cuidados, con los mismos resultados de calidad de los que la marca FIFA es siempre garantía.
Las labores de
comentarios vuelven a llevarse a cabo de manos de Manolo Lama y Paco González, que reciclan buena parte de los comentarios de entregas anteriores en esta ocasión. Como no podía ser de otro modo, la mayoría de las nuevas líneas de narración incorporadas en esta temporada tampoco están presentes en esta entrega.