De a poco las tecnologías relacionadas al comercio electrónico crecen en calidad y seguridad, pero además la gente va perdiendo el “miedo” a operar con su dinero desde el hogar.
Actualmente la mayoría de los bancos ofrecen servicios de Home Banking con los que es posible realizar todo tipo de operaciones (consultas, pagos, solicitudes y transferencias), y empresas como Banelco -a través de PagoMisCuentas- nos permiten pagar la mayoría de los servicios y hasta recargar crédito para nuestras líneas de celular.
Pero a esto se suma el desarrollo de aplicaciones para smartphones que interactúan directamente con varios de estos servicios, para que podamos operar en cualquier momento y lugar. Y parece que la iniciativa tiene buena aceptación, ya que según MovilGate (empresa dedicada al desarrollo e integración de soluciones móviles corporativas, de entretenimiento y marketing para celulares), desde 2010 a la fecha “Se triplicaron las consultas, pagos de servicios y movimientos bancarios a través de aplicaciones o accesos a la banca en línea“.
Según informó esta empresa, uno de cada diez clientes está suscripto a algún tipo de servicio de banca móvil y, de ese porcentaje, un 87% opera a través de mensajería de texto. Las consultas y solicitud de información (fundamentalmente el pedido de saldo) se encuentran en el primer puesto de las operaciones más corrientes. Entre los servicios transaccionales, el pago de impuestos o servicios se ubica en primer lugar, siendo las transferencias entre cuentas el servicio menos utilizado aún por los usuarios.
De alguna manera esto da cuenta de una alta aceptación de la posibilidad de hacer consultas desde el móvil, aunque todavía existe cierto recelo a realizar operaciones que tengan que ver con el movimiento del dinero.
Al respecto, Marcela Carbajo, CEO de MovilGate expresó que “si el banco desea avisar a su cliente que ha girado en descubierto, o que debe abonar su tarjeta al día siguiente, el SMS será el medio más apropiado para hacerlo. Pero si el cliente necesita realizar operaciones similares a las que podría hacer desde un cajero automático, incluyendo por ejemplo la trasferencia de dinero entre cuentas, una aplicación sería obviamente más adecuada”.
Haciendo un poco de historia, el informe de MovilGate nos recuerda que el despegue de la banca móvil comenzó en Argentina en el año 2005, cuando el entonces Bank Boston y el Banco de Galicia posibilitaron a sus clientes recibir información de sus cuentas a través de mensajería de texto (SMS).
Anteriormente a esto, ya algunos bancos ofrecían el servicio a través de WAP, pero las limitaciones tecnológicas del momento impedían que su uso pudiera masificarse. A partir del 2006, la mayoría de los bancos se sumaron a esta nueva estrategia, primeramente mediante SMS (el modo en el que probablemente aún se logre mayor masividad), y luego mediante aplicaciones móviles de descarga al celular que permiten la realización de operaciones con seguridad más crítica.