Viernes, 4 de Julio de 2014

Google enfrenta acusaciones de censura a la prensa

Es el resultado de su implementación del derecho a ser olvidado. Varios medios británicos apuntan que enlaces a sus artículos han desaparecido de las páginas de búsqueda.

El problema con muchas leyes es que comienzan con buenas intenciones, pero entre enmiendas y la forma en que se ponen en práctica pueden surgir muchos problemas. Google había comenzado a remover resultados de sus páginas de búsquedas para cumplir lo dispuesto por las autoridades europeas respecto al derecho a ser olvidado. Pero como resultado a varias de estas acciones ahora podría ser demandada por censura contra la prensa. En mayor se había dictaminado que los ciudadanos europeos tienen derecho a pedir que se remueva información personal. Google ha señalado que ya ha recibido unos 50 mil pedidos.

Varios medios británicos, incluidos el diario The Guardian y la cadena BBC han notificado a Google que muchos enlaces a sus artículos han sido removidos. En el caso de The Guardian los textos datan de 2010 y se relacionaban con un referí de la liga escosesa, Dougie McDonald, quien había sido descubierto mintiendo sobre las razones por las que había cobrado un penal en un partido. La BBC señaló que una entrada de 2007 con un artículo de su editor de economía, Robert Peston, fue removida. La nota era una crítica al entonces CEO de Merrill Lynch, Stan O’Neal quien había provocado grandes pérdidas para el banco al realizar inversiones descuidadas. “A fines prácticos el artículo fue eliminado del acceso público, dado que Google es la ruta para la información para la mayoría de la gente”; señaló el periodista. En efecto, el dominio de Google alcanza el 90% en Europa. El Mail Online también fue afectado en cuatro artículos. Al parecer muchos no han tardado en aprovechar el nuevo marco legal para acallar las críticas en su contra.

Google solo puede seguir lo dictaminado por la corte, pero estas acciones pueden llevar a la empresa a ganarse una mala reputación y quizás problemas legales. Sin embargo, quienes impulsaron el derecho al olvido señalan que la compañía no debería borrar enlaces en los que el derecho del público a saber supera el derecho a la privacidad. Por supuesto, esto supone que Google debería convertirse en árbitro del interés público, una posición que no debería quedar para una empresa privada y seguramente resulta incómoda para la compañía. Robert Peston apuntó al respecto que era cuestionable que se hubiera considerado su artículo como irrelevante cuando las acciones de la persona que criticaba en él casi habían llevado a la quiebra a un banco de inversiones.

El problema radica en que originalmente la ley fue pensada para que las personas fueran dueñas de sus datos personales. Por tanto tenían derecho a que se eliminara toda información personal que hubieran suministrado por su cuenta a una empresa. Esto dejaba claramente afuera a cualquier artículo periodístico, sin que nadie tuviera que distinguir o pensar el interés público. Las personas no tenían control sobre las referencias hacia ellos. Sin embargo, cuando las regulaciones a este derecho comenzaron a aparecer el cambio se había dado a cualquier información que hiciera referencia a un sujeto.

Un análisis detallado (Texto en inglés) del derecho a ser olvidado puede encontrarse en stanfordlawreview.

Fuentes: Financialpost, The telegraph

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