Viernes, 26 de Octubre de 2018

La Boleta Única Electrónica ya es parte del Código Electoral

Opciones similares ya han sido implementadas en Buenos Aires y Salta. Sin embargo los temores por posibles fraudes y problemas de acceso siguen siendo una gran preocupación.

Actualización: Hackearon el sitio web de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para demostrar la vulnerabilidad de todos los sistemas informáticos y de la boleta única electrónica.

Los hackers advirtieron que tuvieron un acceso completo a la base de datos de los legisladores y sus asesores. Por el momento el sitio se encuentra bajo mantenimiento.

Todavía no hay evidencia de que el acceso haya sido mayor al del sistema de publicación de noticias.

 

El voto electrónico ya es una realidad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El nuevo Código Electoral que fue establecido el 25 de octubre contempla la posibilidad de emplear una boleta única electrónica. A partir de ahora el Instituto de Gestión Electoral podrá emplear medios electrónicos si lo juzgara oportuno y útil.

El voto electrónico es causa de muchas polémicas basadas mayormente en cuestiones de seguridad. Esto es fácil de observar a nivel internacional porque su adopción es bastante limitada. Sin embargo debe señalarse que el término se utiliza a menudo para describir sistemas con grandes diferencias entre sí.

En el caso del sistema propuesto para Buenos Aires el dispositivo electrónico implementado serviría para realizar una selección que luego se imprimiría en una boleta de papel. El conteo de los votos se realizará primero a través del registro digital, pero luego se efectuará un conteo físico en el 5% de las mesas para comprobar que exista una coincidencia de resultados.

Este sistema no está libre de problemáticas. Por una parte requiere que cada partido presente fiscales especializados que estén preparados para evaluar el funcionamiento del equipo electrónico. También cabe pensar quién estará a cargo de las reparaciones si fuera necesario. El conteo de revisión, puede parecer pequeño y dar espacio para que en caso de elecciones cerradas el margen de error cambie los resultados.

Lo que es cierto es que este sistema mixto es mucho mejor que las opciones puramente digitales, en las que un solo hacker con un poco de ingenio puede cambiar la dirección de los votos. Uno de los casos más infames es la del AVS WinVote, un dispositivo de voto directo por pantalla táctil. Este sistema fue implementado en el estado de Virgnia, Estados Unidos, en tres elecciones presidenciales desde el 2004 al 2012. La  Agencia de Información Tecnológica de Virgnia descubrió que el AVS podía hackearse desde la calle de enfrente con un smartphone.

Es posible que la impresión de la boleta prevenga un poco el cambio de los votos, pero una elección también puede sabotearse bloqueando opciones en los menús, o impidiendo el funcionamiento del dispositivo en distritos favorables para un candidato.

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