VIE, 11 / MAY / 2012

Política y tecnología: la implementación del voto electrónico

En 2011, un tercio de los ciudadanos salteños eligieron sus autoridades y legisladores con esta modalidad. Actualmente, existen posturas a favor y en contra de su ejecución, tanto desde el gobierno nacional como de la oposición. RedUSERS habló con los directores de la consultora PrincePolls, Alejandro Prince y Lucas Jolías, quienes nos dieron su visión sobre esta problemática.

¿Cuáles son las ventajas del voto electrónico?

Lucas Jolías: la implementación de las TIC en el proceso electoral trae aparejadas numerosas ventajas. Económicamente, los comicios se ven beneficiados por una reducción de los costos relacionados al ahorro del papel y otros materiales. Además, ofrece mayores garantías a los partidos, en especial a los chicos, en la medida que no necesitan disponer de observadores en cada mesa electoral, sino algunos en los centros de votación.

Por otro lado, acelera notablemente los tiempos del proceso electoral. Los electores votan más rápido y los resultados se obtienen en menos tiempo. También disminuye el tiempo necesario para la instalación de las mesas de votación pues se utiliza menos material físico y menos personal en el monitoreo del acto electoral.

Alejandro Prince: Yo creo que se simplifica la votación para los electores y las autoridades de mesa. Para los primeros, esto significa una mayor claridad en relación a las opciones por las que debe optar. Por su parte, las autoridades de mesa no deben realizar tareas manuales que pasan a ser cumplidas por máquinas.

Además, reduce errores comunes con el uso de papel, por ejemplo, la anulación de votos por un mal empleo del corte de boleta, y colabora con la transparencia de los comicios al suprimir vicios del sistema tradicional.

¿Por qué creen que en el país hace falta una herramienta de este estilo?

Alejandro Prince: creo que debemos tomar el tema del voto electrónico dentro del avance de las TIC en la vida cotidiana, cuanto mayor uso intensivo y extensivo de las nuevas tecnologías tenga el ciudadano, será natural que se expanda a las actividades políticas (como por ejemplo la votación). Implementar el voto electrónico presencial (el voto electrónico remoto es sólo una posibilidad futura) para los sufragios nacionales, provinciales o municipales puede ayudar a hacer más eficientes y transparentes los comicios, al minimizar errores que generan voto anulado (sin intención) y votos recurridos.

 Lucas Jolías: El sistema aumenta considerablemente la velocidad de obtención de cómputos finales provisorios. Como lo han demostrado varias experiencias, se facilitan las auditorias por parte de los partidos políticos o autoridades de la justicia electoral, como lo expuso la revisión hecha en Venezuela hace un par de años. No hubo ninguna voz que dijera que inspeccionar el sistema  haya sido un problema. Y eso que los ánimos no eran calmos.

¿Cuáles son los obstáculos o impedimentos para llevarlo adelante?

Lucas Jolías: El principal impedimento para su aplicación es de tipo político-cultural, originado fundamentalmente en el temor por parte de los dirigentes “tradicionales” a la pérdida del control del sistema y al debilitamiento del clientelismo (mucho o poco, dependerá de otros factores). Algunos expertos agregan el hecho de que la gran mayoría de los electores no poseen alfabetización tecnológica, aunque la simpleza del proceso, las experiencias realizadas y estudios académicos no apoyan esta visión.

Alejandro Prince: Cuando se implementó el sufragio universal en Argentina, gran parte del electorado no sabía leer ni escribir. Más que un impedimento hay que ver la  oportunidad de sensibilización del voto electrónico en la lucha por la inclusión digital y el desarrollo integral de la sociedad, en el marco de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Por otro lado, el voto electrónico ha sido exitoso en países con menores niveles de alfabetización que el nuestro, como la India, Brasil, Venezuela o Filipinas.

¿Cómo creen que será la evolución de la implementación de este sistema?

Lucas Jolía: Creo que la evolución será gradual, cómo lo demuestra el caso de Salta. Sin embargo, al día de hoy, cada vez más provincias ingresan en sus agendas el tema. Esto puede generar una especie de “bola de nieve” en el sentido de que cuantas más experiencias exitosas haya, mayor será la predisposición para su aplicación.

Alejandro Pince: Aquellos que pensamos que la mejora en la calidad de la democracia consiste en la búsqueda de nuevos mecanismos de participación que perfeccionen los canales tradicionales, debemos ser capaces de justificar que participación ciudadana y eficiencia son conceptos complementarios. Sin embargo, y a pesar de que existe un relativo consenso en al ámbito técnico, difícilmente se podrá avanzar si no se abre el debate al conjunto de la sociedad con la finalidad de discutir sus posibilidades y obstáculos de manera colaborativa. La evolución del e-voto en Argentina ha sido lenta comparada con otros países, pero esto no es necesariamente una desventaja: se pueden tomar como base las experiencias y conocimientos de otros países, lo que puede traer aparejado un mejor uso de la herramienta.

¿Qué es lo que suelen decir los detractores del voto electrónico para justificar su postura?

Alejandro Prince: Los detractores manifiestan entre otras cosas, que al ser muy complejo auditar las votaciones electrónicas, la transparencia se vería afectada de manera tal que se correría el riesgo de un fraude centralizado. Y dicen que la posibilidad de fiscalizar las elecciones dejaría de estar al alcance de todos los ciudadanos y pasaría a ser responsabilidad de un grupo de técnicos.

Lucas Jolías: Además, suelen referirse a que la falta de transparencia podría significar la desconfianza de los electores en los comicios y poner de relieve el problema de la brecha digital.

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