Si eres un ser humano habitando la Tierra es posible que estés un poco cansado de encontrar planes para la IA hasta en la sopa. La tecnología es muy prometedora y ha tenido un enorme impacto en muchas áreas, pero la necesidad de las empresas de venderla como una panacea es a menudo frustrante.
Por esa razón quizás te lleguen como un poco de alivio las declaraciones del jefe de producto de Dell sobre la tecnología. Kevin Terwilliger ha apuntado durante una charla en la feria CES que la empresa estaba muy enfocada en ofrecer las capacidades de la IA en un dispositivo, y que todos los anuncios que estaban realizando en el evento están relacionados con esto. Pero, y esto es importante, agregó: “…Una cosa que hemos notado durante este año, especialmente desde el punto de vista de los consumidores, es que no están comprando en base a la presencia de las IA. De hecho, creo que las IA los confunde más que los ayuda a entender lo que hacen”.
El año al que se refiere Kevin es el tiempo que pasó desde la feria 2025, cuando Dell se presentó como apostando con fuerza a las IA en las PC, y esta nueva edición del evento, en el que reconoce que la tecnología no hizo diferencia.
Si no hay necesidad, no hay valor
El ejecutivo advierte que la empresa no trabaja con la consigna la IA primero, aunque sus nuevos dispositivos tengan todos capacidad de procesamiento neuronal.
Al final, al menos en este campo, el negocio es vender computadoras personales, no inteligencia artificial. Si los consumidores no ven en la IA una solución para sus necesidades, entonces la tecnología pierde algo de su valor.
Nada de esto debería sorprender. El mercado de las PC se caracteriza por tener grandes sectores con dispositivos con varios años de antigüedad simplemente porque los usuarios tienen sus necesidades satisfechas y no ven necesidad del cambio. Aún con el fin de soporte de las diferentes versiones de Windows, la renovación lleva mucho tiempo.
Una solución buscando un problema, que es un problema
En otra ocasión hemos apuntado que la incorporación de sistema de inteligencia artificial, por defecto, y a pedido de nadie, a traído disgusto a los usuarios. Esto ha llevado a la proliferación de mecanismos para eliminar estos sistemas y con ellos el consumo extra de recursos. Al mismo tiempo, ha provocado una carga de publicidad negativa sobre una tecnología que, cuando es realmente necesaria y está bien aplicada, demuestra su verdadero potencial.
La otra cara de la moneda es que la apuesta a sistemas de IA en la nube aportan a un aumento de la demanda de memoria, la escasez de chips y su encarecimiento en las PC.





