Jair Bolsonaro, ex presidente de Brasil, se encuentra preso con arresto domiciliario. Más allá de los temas de fondo que han llevado a tal situación, lo cierto es que esto ha hecho que uno de los partidos políticos más poderosos del país no pudiera contar con una de sus figuras para la campaña política. O así hubiera sido si no fuera por la tecnología.
Durante un acto por la candidatura de su hijo a la presidencia, el ex mandatario salió en la pantalla grande del escenario. Aunque nadie fue a su hogar a filmarlo. El mismo “Bolsonaro” fue el encargado de dejar en claro lo que estaba pasando. Durante los primeros segundos del video se escuchó: “Lo que están viendo es una reproducción de mi imagen creada por un sistema de inteligencia artificial”.
La prisión y el avatar
La aparición de avatar durante la campaña electoral tomó por sorpresa a los otros partidos. Las quejas ante la corte que atiende el caso del ex presidente no tardaron en llegar. En teoría la prisión, sea en los establecimientos designados o en los hogares de las personas mayores o con problemas de salud, tiene como propósito aislar a quienes han delinquido del resto de la sociedad.
Jair Bolsonaro tiene prohibido comunicarse de forma pública. Aún así el avatar señaló desafiante: “Ninguna prisión silenciará el sentimiento de esperanza que hemos despertado”.
Flavio Bolsonaro necesita del apoyo de su padre porque no posee el mismo nivel de popularidad que el ex jefe de gobierno. Decir que este truco producido gracias a la IA podría definir las elecciones sería exagerado, pero no se consigue la victoria dejando escapar cada pequeño detalle.
Presencia virtual
Las cortes en Brasil deben decidir si la presencia virtual puede considerarse de la misma manera que la real. ¿Está Bolsonaro rompiendo las condiciones de su arresto? ¿Qué ocurriría si no hubiera intervenido en la producción? ¿Es posible aprobar una acción simplemente no oponiéndose a ella?
Técnicamente el video no supone una acción del detenido. Tampoco es un deepfake, dado que se aclara su naturaleza digital desde el principio. Esta es la puerta que los rivales quieren cerrar. La oposición ha pedido que directamente se prohíba la reproducción de contenido sintético capaz de influir en el voto.





