Un grupo de investigadores de la Universidad de Rutgers ha desarrollado un nuevo método para que las personas validen su identidad al ingresar a un entorno de realidad aumentada y realidad virtual. Para tal fin ha recurrido a un nuevo patrón biométrico: las vibraciones generadas por la respiración y los latidos en el cráneo.
Los desarrolladores no ven al nuevo sistema como una curiosidad sino como una necesidad. Creen que los sistemas de realidad aumentada y virtual serán importantes en el futuro. Si llegan a ser de uso diario, apuntan, la autentificación del usuarios deberá ser segura, continua y sin esfuerzo.
Vibraciones
La idea que le da vida al sistema es relativamente sencilla. El cuerpo siempre se mueve, aún de forma minúscula. Cada respiración y cada latido crean vibraciones que viajan a través del cuello hasta la cabeza. Al llegar allí el cráneo se mueve ligeramente.
Dado que cada persona tiene un cráneo de diferente forma, densidad y estructura, las vibraciones resultan únicas. El tejido blando en la cara, el músculo y la grasa, también influyen.
La lectura
Uno de los puntos fuertes del sistema es que no necesita hardware adicional para funcionar. Los sensores de movimiento de los cascos de realidad virtual tienen la capacidad para detectar los patrones. Los investigadores diseñaron un software que se encarga de la identificación. El sistema incluye un filtro para eliminar movimientos adicionales.
En las pruebas realizadas con 52 usuarios durante 10 mees se logró una identificación correcta en el 95% de los casos y se rechazó a usuarios no autorizados en el 98%.





