Al margen de la opinión que cada quien tenga sobre las IA, existen algunas razones por las cuáles las comunidades prefieren no tener cerca los centros de datos con los que operan. El consumo de agua y energía de las instalaciones podría producir escasez y aumentar significativamente los costos de los servicios. Ahora bien, un reciente estudio ha agregado un nuevo factor de incomodidad, la producción de islas de calor.
La Universidad de Cambridge ha descubierto que en los alrededores de los centros de datos, en un radio de 10 kilómetros, la temperatura del suelo suele incrementarse entre 0,3° a 9,1°. Aunque en general se observa una variación entre 1,5° y 2,4°. Cabe señalar que, como es lógico, el efecto disminuye con la distancia y que a unos 7 kilómetros se reduce un 30%.
En imagen: Un centro de datos al azar al que le hemos aplicado un filtro al estilo Hollywood para que de la sensación de clima cálido.
Un problema en aumento
En las ciudades suelen encontrarse otras fuentes de calor similares. Zonas industriales producen efectos comparables. Pero los investigadores advierten que durante la próxima década la energía utilizada para el procesamiento de datos podría superar la empleada en las fábricas.
Las IA serán las responsables de que para 2030 el consumo de los centros se duplique. Por otro lado, a pesar de las inversiones en renovables y energía nuclear las instalaciones siguen dependiendo en gran medida de combustibles fósiles. Lo que supone mayores emisiones y un aporte al problema global del cambio climático.
Hay esperanzas, apuntan los investigadores. Nuevos métodos de computo, sistemas de inteligencia artificial más eficientes y avances en el hardware podrían reducir el impacto de los centros de datos.
Críticas
Las críticas al estudio apuntan que el efecto detectado podría ser atribuido a cualquier edificación a gran escala, o incluso la extensión del pavimiento. Siendo justos los investigadores ubican a los centros dentro del conjunto de efectos que tiene la intervención humana en el medio ambiente. También parecen haber tomado precauciones para distinguir su efecto de lo que otras actividades podrían producir.
Más detalles de este trabajo pueden encontrarse en esta página.





