Satya Nadella asistió al Foro Económico Mundial que se realiza en la ciudad suiza de Davos. El CEO de Microsoft aprovechó la ocasión para destacar a la inteligencia artificial como un factor clave para el desarrollo. Afirmó que los tokens, el sistema de medición para las operaciones de las IA, pueden considerarse como un recurso fundamental y que el desafío está en transformar a los tokens en crecimiento. En tal sentido, cuanto más asequible el recurso, mejor.
El acceso a la energía
El ejecutivo tiene claro que la conversión de los tokens en algo de verdadero impacto es tan importante para las naciones como para las empresas. Y va más allá de los resultados directos. “Diría que perderemos aún el permiso social para tomar energía, que es un recurso escaso, y usarla para generar tokens, si esos tokens no mejoran los resultado en salud, educación, la eficiencia en el sector público, la competitividad del sector privado a lo largo de todos sus sectores”.
El consumo de energía por parte de los centros de computo se ha convertido en un tema de gran polémica. En muchos casos las instalaciones no han sido bien recibidas por las comunidades.
La soberanía no es importante
Nadella cree que los países europeos tienen que cambiar su enfoque. “Cuando vengo a Europa todo el mundo habla sobre soberanía. Pero Europa debería estar mucho más preocupada por el acceso a sus empresas industriales, sus servicios financieros. No deberían pensar que protegiendo a Europa van a ser más competitivos”. Afirmó que el continente debería invertir más en las obras que faciliten la energía para los tokens que necesitan los sistemas de inteligencia artificial.
La postura del CEO de Microsoft no es desinteresada. Europa intenta reducir la dependencia respecto de las soluciones tecnológicas producidas en Estados Unidos. Un deseo que se ha hecho más fuerte por el clima de tensión que vive el continente con el país norteamericano durante el segundo mandato de Donald Trump.
Esta postura perjudica a las empresas estadounidenses, tales como Microsoft. Antes que invertir en la competencia, las compañías preferirían que se invirtiera en la infraestructura que les permitirá distribuir sus servicios.





