Arthur Mensch, jefe de desarrollo en Mistral, ha planteado en un reciente artículo publicado en el medio Financial Time la necesidad de crear una especie de impuesto para las compañías de inteligencia artificial destinando lo recaudado a apoyar la industria cultural. De principio la idea parece un acto de responsabilidad, pero unos pocos detalles revelan lo conveniente que resulta para las desarrolladoras.
Disponible
El planteo es que los modelos de inteligencia artificial son entrenados con grandes cantidades de datos generados por seres humanos. Esto supone un problema para las empresas del sector por todos los derechos de copia involucrados. Mensch cree que lo más justo es que los operadores de modelos de inteligencia artificial en Europa paguen un canon sobre sus ingresos reflejando el uso de contenido disponible de forma pública.
Y aquí queremos hacer una primera observación, la idea de que disponible de forma pública es una categoría relevante para discernir el trato del material bajo derecho de copia. A menudo las desarrolladoras han intentado correr la línea y equiparar un poco disponibilidad pública a dominio público. Y eso es un enorme sinsentido.
A cambio del pago del canon Mensch plantea que los desarrolladores estarían cubiertos de cualquier demanda legal por el uso del material citado. Básicamente, las empresas consiguen sus datos, el estado obtiene fondos y los autores pierden sus derechos de copia.
Contexto
Resulta importante señalar que en febrero Mistral fue acusada de utilizar material bajo derecho de copia. La empresa señaló en ese momento que había respetado los mecanismo de opción de no acceso de los sitios web. El problema con este concepto es primero que mucho material aparece duplicado en otros sitios. Segundo, y quizás más significante, la idea de que por defecto se está cediendo un derecho.





