En Septiembre Nvidia había señalado en un documento sus planes para invertir unos USD 100 mil millones en OpenAI. Con este apoyo la desarrolladora de inteligencia artificial lograría construir un centro de datos con una potencia de 10 gigavatios. El equivalente a lo que consume una gran ciudad. Por supuesto, OpenAI utilizaría tecnología Nvidia en esta empresa.
La primera fase de las obras debía estar lista durante el segundo trimestre de 2026. O eso era lo que esperábamos.
Estancamiento
El viernes el Wall Street Journal informó que el plan de inversión se había estancado porque algunos directivos de Nvidia habían comenzado a plantear dudas sobre el acuerdo. El CEO de la compañía, Jensen Huang, habría criticado la falta de disciplina en el trabajo de OpenAI y manifestado su preocupación por el avance de la competencia.
Sin compromiso
El sábado Huang descartó la idea de que estuviera disconforme con OpenAI. Explicó que creía en dicha compañía, y que era una de las empresas más consecuentes de nuestra era. También apuntó que invertirían mucho dinero en ella.
El domingo, al encontrarse con periodistas en Taiwan, el mismo ejecutivo señaló que el acuerdo anunciado por ambas compañías nunca había sido un compromiso. “Nos invitaron a invertir hasta USD 100 mil millones y, por supuesto, estuvimos muy contentos y honrados de que nos invitaran, pero invertiremos paso a paso”.
¿Un signo de desconfianza?
Al final no sabemos exactamente cuanto invertirá Nvidia en OpenAI. Sabemos sí que la cifra no llegará a los USD 100 mil millones. Una máxima del mundo de los negocios advierte que no hay que poner dinero bueno donde está el dinero malo. Alguien podría decir que hay gente en la empresa que ha entendido el peligro de la falacia del costo hundido.





