Las grandes tecnológicas han apostado por un futuro dominado por la IA. Para poder estar a la atura de las circunstancias y escalar sus negocios a niveles nunca antes vistos han invertido fuertemente en la construcción de centros de datos. Pero a pesar de todos los anuncios realizados, la realidad puede ir a un ritmo algo más lento del anunciado.
Según el sitio web The Register, la consultora de finanzas Jefferies ha observado en uno de sus últimos trabajos de investigación, aún en marcha, que solo la mitad de las capacidades de cómputo anunciadas para 2026 están en construcción. En el caso de las instalaciones que deberían estar listas para el periodo 2027 a 2028 la situación es aún peor. Solo el 20% de la infraestructura se encuentra en obras.
Razones de las demoras
Hay muchos factores que están contribuyendo a las demoras. Algunos podrían presentarse con muchos otros proyectos. Es el caso de las cuestiones de zonificación y permisos. Las empresas están muy acostumbradas a que se les faciliten las condiciones para sus proyectos, pero los centros de datos para IA no son muy populares y tienen complicaciones que pueden producir costos políticos.
Otros problema frecuente es el suministro de energía. El establecimiento de nuevas conexiones para abastecer los centros no se realiza de la noche a la mañana, de hecho para algunas tareas se estiman años de demoras. Además, muchas compañías ha realizado pedidos de energía a las mismas proveedoras. Y han contado con sus servicios antes de tenerlos seguros. Pero como es lógico, lo que se da a una no se puede dar a otra.
La escasez de mano de obra es quizás una lección interesante. Las instalaciones no se construyen solas y todavía no vivimos en un mundo dominado por robots con inteligencia artificial. Manos humanas deben ponerse a trabajar. Según cálculos de Jefferies lo más realista sería que, en el mejor de los casos, se alcanzara a instalar la mitad de la capacidad proyectada para fines de 2028.
Conclusión
La consultora señala que los anuncios de las empresas no pueden ser considerados como una fuente de información confiable. En cambio es necesario ver la financiación en marcha, los permisos obtenidos y los planes de construcción realistas como señales.





