La llegada de las plataformas de comercio de origen chino ha tenido un gran impacto en los países de América Latina. Los costos de producción, así como la organización industrial, en el país asiático están en un nivel muy diferente al que podemos encontrar en la región. Esto ha llevado a que tanto referentes de las industrias locales, como directivos de Mercado Libre plantearan que había que hacer algo para paliar la situación.
Simple es mejor
En Argentina una de las últimas respuestas ha llegado de la mano del Ministerio de Desregulación. La iniciativa se conoce como el “Temu inverso” en referencia a una de las dos grandes plataforma chinas. La idea es facilitar la venta de productos al exterior. Si todo sale bien, esto podría suponer una importante ventaja para los pequeños empresarios y emprendedores del país.
El esquema supone un portal web oficial a través del cuál pueden realizarse todos los trámites necesarios para la exportación. La no necesidad de inscribirse en un registro de importadores y exportadores. Y la excepción de los impuestos de derechos de exportación. Existen sin embargo algunos límites importantes. Los envíos no pueden superar los USD 15 mil por unidad y los USD 600 mil al año. Pero esto puede ser suficiente para muchos pequeños productores.
En sí la idea nos parece interesante, pero como suele ocurrir, la bondad final se define en la ejecución.
Lo cierto es que aunque existe una plataforma oficial y es de esperar que varias empresas se interesen por el sistema, y se presenten como posibles agentes de reparto, Mercado Libre es por lejos la mejor preparada para aprovechar esta oportunidad. No todas las empresas de reparto tienen aviones propios.
Lo que no es Temu inverso
Es importante aclarar algunos puntos que hemos visto han generado alguna confusión. El término Temu inverso es solo un recurso de presentación. La medida no afecta el funcionamiento de las plataformas chinas ni supone ningún tipo de cambio en la competencia con estas a nivel local. Pero le da a algunas pequeñas empresas en Argentina la posibilidad de exportar sus productos.
La llegada a los mercados, entendemos por lo visto, depende de las capacidades de los agentes encargados del reparto. Por lo que esperamos que América Latina sea el límite, al menos en un principio.




