Huawei Mate 9 Lite - RedUSERS

Huawei Mate 9 Lite

Probamos el Huawei Mate 9 Lite. Un gama media que no lo parece y llega al barrio para plantarse de igual a igual con los dueños de la pelota.
Lunes, 30 de Octubre de 2017
Review: Huawei Mate 9 Lite Probamos el Huawei Mate 9 Lite. Un gama media que no lo parece y llega al barrio para plantarse de igual a igual con los dueños de la pelota.

En Android vamos a encontrar una inmensa variedad de equipos que se ajustan a las más diversas necesidades de los consumidores. Esto es llevado a un punto hasta exagerado, donde podemos encontrar un teléfono que se ajuste a cada una de nuestras exigencias y desintereses. Es como pensar en los componentes o prestaciones que queremos, y encontrar un celular que parezca haya sido armado por nosotros mismos.

También podemos asumir que, en un mercado tan prolífero y explotado en estos tiempos como es la tecnología móvil, las empresas tienen que enfocar a un target muy definido de usuarios para poder hacerse de una porción de la comunidad.

Es por esto que, si no estamos conformes con lo que nos puede ofrecer un celular de gama media, pero tampoco queremos gastar una ridícula cantidad de dinero, podemos ubicarnos en el blanco de tiro del Huawei Mate 9 Lite.

En RedUSERS Labs tuvimos la oportunidad de pasar un tiempo con él, y te contamos nuestra experiencia a continuación.

Empecemos.

Diseño

Tenemos en nuestras manos un teléfono grande. Si bien la idea de “teléfono grande” fue aumentando con el correr de los años, esto sigue siendo una realidad.

Cuenta con un cuerpo que alcanza los 159,9 mm de altura, 78,9 mm de ancho y 8,2 mm de espesor y su display de 5,5 pulgadas de diagonal cubre un 72,54% del frente del equipo. Nada mal para un equipo de esta categoría.

El cuerpo es principalmente de metal, unibody y con curvas en los laterales que facilitan el agarre y dan una mayor superficie de contacto para evitar deslices. En la parte superior e inferior de la tapa trasera tenemos las correspondientes franjas plásticas que funcionan de ayuda de antena (hay un desnivel en la unión entre la parte metálica y plástica que da una sensación de imperfección). También sobre la parte posterior tenemos (obviamente) la doble cámara principal, el flash led y correctamente debajo, el sensor biométrico (ya sé que estaría abriendo un debate eterno sobre cuál es el mejor lugar para el sensor de huellas, pero yo lo sentí muy cómodo y

siempre “al dedo”) el cual, aprovecho para decir que funciona muy rápido, apenas apoyar el dedo ya enciende y desbloquea. No es para sorprenderse tampoco ya que Huawei suele tener los sensores más rápidos que se pueden encontrar. Aparte este sensor acepta gestos para el manejo de diferentes características que vamos a ver cuándo analicemos el software.

El frente es ligeramente curvo gracias a su pantalla 2.5D, sin botones físicos. Simple y sobrio. Sobre el margen superior sólo distinguimos la cámara frontal y el speaker, pero también tenemos el sensor de luz y proximidad y el sutil LED de notificaciones. En el margen inferior -un poco más ancho que el de arriba, lo cual le quita un poco de simetría- solo la palabra “HUAWEI” centrada.

Si vamos a los marcos, tenemos la clásica distribución: En el lateral derecho, el botón de bloqueo y desbloqueo y sobre éste, un único botón de volumen un poco elevado (para ser un equipo de más de 15 cm de alto), la bandeja para la NanoSIM y MicroSD de hasta 128 GB podemos encontrarla en el marco izquierdo (acá volvemos a notar esa imperfección que le quita suavidad al diseño), en el superior el Jack para auriculares y el micrófono para cancelación de ruido en llamadas y, finalmente en el marco inferior, el conector Micro USB 2.0 para carga y transferencia de datos y el speaker altavoz, el cual es uno solo y no dual como sugiere el diseño de ranuras en ambos costados.

Un punto muy personal (así como la ubicación del sensor de huellas) que me gustaría indicar, es con respecto al motor de vibración. No da buen feedback. Se siente que acelera y desacelera muy lentamente, y al escribir en el teclado, suele pasar que es toda una sola vibración y no con cada toque. Me encuentro con este tema en distintos equipos, de distintas gamas y distintas marcas. Incluso en algunos equipos que en su firmware stock la vibración es “eléctrica” al usar una ROM AOSP todo se vuelve poco placentero, lo cual me lleva a pensar que es una cuestión del kernel más que de hardware.

En resumen, es un diseño clásico, sobrio, cómodo en general y robusto. No tuve la sensación de que pudiese deslizarse de mis manos y, salvo por un par de imperfecciones y la posición del conjunto de desbloqueo y volumen un poco elevado para mi gusto, siempre todo estuvo al alcance y sin tener que reubicar el equipo o usarlo con ambas manos como sí pasa cuando el sensor de huellas está al frente y abajo. Insisto con esto.

Pantalla

Después de tenerlo en la mano para encenderlo, el primer contacto que tenemos con un celular es con la pantalla. De hecho, puede ser paradójicamente el componente más importante en un teléfono. Es un panel LCD IPS de 5,5 pulgadas con resolución FullHD y una densidad de píxeles de 401 ppi.

Los blancos son “bien blancos” y definidos mientras que los negros no tanto. La reproducción de colores es muy natural, sin saturar, aunque un poco pálidos comparado con otros paneles de la misma tecnología.

Tiene un buen nivel de brillo (de hecho es más brillante que el display de mi actual Galaxy S7 edge) pero lógicamente, menos contraste que un panel OLED de matriz activa, lo cual me dio la sensación de tener apenas un poco menos de visibilidad a plena luz del día.

El ángulo de visión es muy decente, con un poco de pérdida de brillo al llevarlo a perspectivas extremas de más de 150° -esto es lógico porque los displays emiten la luz hacia el frente- pero casi sin distorsionar los colores.

Algo relativo a la visibilidad y que se hace más evidente cuando nos encontramos en un ambiente de sol pleno, es que no tiene el mejor recubrimiento anti-huellas. Aún con la pantalla totalmente limpia los primeros toques y deslices quedan marcados. Esto es poco favorable para la visibilidad y nos resultó un problema al momento de tomar las fotos del display a brillo máximo.

Hardware

En esta sección, es donde el Mate 9 Lite demuestra por qué se agrega el “premium” a un gama media.

En su interior está potenciado con el SoC Hisilicon Kirim 655 con ocho núcleos de 64 bits Cortex-A53 a 2100 MHz fabricado a 16 nm por Huawei, un procesador gráfico Mali-T830 MP2 y suma un total de 3 GB de memoria RAM y 32 GB para almacenamiento interno.

Soporta muy bien un uso diario de moderado a alto. En las 2 semanas que fue usado como celular principal, no encontramos problemas de lentitud en apertura de aplicaciones o al cambiar entre varias de ellas. Los 3 GB de RAM sobran para moverse fluidamente entre mensajeros, redes sociales, clientes de correo, cámara de fotos, games, etc., y los ocho núcleos del procesador manejan sin “lagueo” la navegación dentro de apps, salvo algunos tirones en los pesos pesados como Facebook o Instagram. Incluso, al momento de volver a esa etapa “gamer” de nuestras vidas que nunca vamos a abandonar del todo, sorprende en rendimiento.

Tampoco tuvimos problemas de falta de espacio, 32 GB para el almacenamiento interno de los cuales quedan libres para el usuario alrededor de 25 GB, alcanzan para instalar todas las aplicaciones básicas y no tanto sin tener que enfrentarnos al infame aviso de poco espacio disponible, muy frecuente en otros equipos con la mitad de storage.

Por el lado de los benchmarks, esos números que poco nos dicen pero a todos nos gustan, conseguimos índices modestos, pero a pesar de ser un equipo que vio la luz en 2016 los valores

son comparables con las opciones del mismo rango de otras marcas del año siguiente, como el Samsung Galaxy A7 (2017) o el Motorola Moto G5 Plus.

 

La batería de 3340 mA/h nos permite llegar al fin del día sin tener que hacer una recarga. Conseguimos más de 24 hs de uso hasta conectarlo al cargador con el 5% de carga restante. Todo esto con 5 horas y 41 minutos de pantalla activa en programas de mensajería, redes sociales, navegación, correo, games, reproducción de música por bluetooth y algunas llamadas.

Conectividad y antenas

En cuanto a conectividad, éste premium lite de arquitectura GSM es totalmente compatible con las redes 4G/LTE hasta 150 Mbps de Argentina (incluye las bandas 4 y 28) además de 3G HSPA+ hasta 42 Mbps, con buena señal en todo momento siempre y cuando nos movamos por una zona que cuente con buena cobertura, obviamente. Nosotros lo probamos dentro de la ciudad de Buenos Aires sin problemas en la recepción de datos al igual que en llamadas. También cuenta con WiFi 802.11 b/g/n, Bluetooth 4.1 con A2DP, GPS, A-GPS, la entrañable y romántica radio FM, acelerómetro, giroscopio y brújula.

Cámara de fotos

Con respecto a la fotografía, hay que destacar que cuenta con una doble cámara principal, al igual que su hermano mayor. Si bien, las cámaras de la versión “lite” del Huawei Mate 9 no llevan el visto bueno de la firma Leica, emplea el mismo concepto que aquellas pero con especificaciones reducidas y realmente no se comporta mal. Huawei está haciendo bien las cosas en este apartado.

Son dos sensores, uno principal de 12 Mpx con píxeles de 1,25 μm y uno secundario monocromático con 2 Mpx para el entendimiento de la profundidad y auto foco por detección de fase con un tiempo estimado sorprendentemente rápido de 0,3s y flash LED.

El resultado de las fotografías es muy bueno en ambientes luminosos, ya sea interior o exterior y con un nivel de ruido considerablemente bajo en situaciones menos amigables. El modo automático maneja de forma precisa las luces y sombras, y esto se aprecia en la buena visibilidad de los escenarios ya sea con o sin el modo HDR activado.

Esta doble cámara también permite que podamos tomar fotos con efecto “bokeh”, lo cual básicamente y entre otras cosas, nos permite enfocar en segundo plano y reajustar el enfoque en cualquier momento luego de tomar la fotografía.

Para grabar video con la cámara principal, podemos hacerlo hasta una resolución de 1920 x 1080 píxeles, pero al no contar con estabilización de ningún tipo, el resultado puede salir un poco movido si grabamos sobre la marcha.

Finalmente, para la selfie, tenemos una cámara de 8 Mpx con algunas mejoras de software ya vistos en otros equipos, como el embellecimiento facial o la selfie panorámica. La grabación de video tiene una resolución máxima de 1080p, sin quejas.

El resultado de la cámara frontal es bueno en ambientes con luz, pero tampoco tiene mal desempeño en las selfies nocturnas con baja iluminación artificial y, para los casos extremos donde no haya luz alguna, se activa la simulación de flash usada en las cámaras frontales, que consiste en encender la pantalla al máximo al momento de capturar.

Finalmente, con respecto al software que controla la fotografía, podemos decir que, a pesar de tener una interfaz (si se quiere) antigua, tiene todo lo que necesitamos a la mano. En la pantalla principal tenemos las opciones básicas que encontramos en la mayoría de las cámaras, como son activar y desactivar el flash, elegir un filtro para la imagen que vamos a tomar y previsualizar en tiempo real, intercambiar entre la cámara frontal y la trasera, y en el caso de la doble cámara, activar la captura con apertura amplia de enfoque selectivo que mencionamos con anterioridad.

A la derecha tenemos el menú inmersivo con las opciones generales de la cámara, mientras que a la izquierda podemos elegir varios modos de captura entre los que se encuentran algunos muy interesantes como el modo “Pintura de luz” con el cual podemos tomar una foto con exposición larga para dar ese efecto de movimiento, HDR para escenarios con altos contrastes de luz y sombra, o un muy buscado pero no siempre encontrado “modo profesional” para jugar con cada uno de los parámetros de la captura de forma manual. También tenemos este modo manual para la grabación de video a 1080p, además de cámara rápida y lenta

Software

Nos vamos a detener en el apartado del software que lleva este Huawei Mate 9 Lite, y debemos decir que sale de fábrica con Android 6.0 Marshmallow con la capa de personalización propietaria de Huawei, llamada EmotionUI (EMUI) en su versión 4.1.

Lamentablemente está un poco desactualizada, ya que tenemos consolidado Android 7.0 y hace poco se presentó la iteración 8.0 (Android Oreo) del sistema operativo de Google. Pero, teniendo en cuenta que otros equipos de la firma ya están actualizando a Nougat con EMUI 5.1, podemos esperar que en el futuro cercano también recibamos esta actualización para el dispositivo que estamos evaluando.

EMUI 4.1 es una capa relativamente limpia si la comparamos con los skins de Samsung o LG, pero si estamos acostumbrados a Android stock, nos va a costar un poco encontrar algunas cosas dentro de la configuración, como el consumo de batería.

Esencialmente la capa es muy configurable, con muchas opciones y características aparte de todas las que trae Android Stock, como el tamaño de visualización de componentes de la pantalla y de fuentes por separado, descanso visual para la noche o la tonalidad de color para manejar en que acento de color queremos ver el dispositivo completo, gestión de notificaciones o modo “no molestar”, las cuales están bien aprovechadas y con el toque personal de Huawei.

Tiene también algunas opciones vistas en otras marcas, como gestor de temas para personalizar el estilo general del skin, soporte para multi-ventana o un centro de salud y actividades físicas. Personalización de la barra de navegación o agregar un botón flotante al estilo “pie” de las “ROMs cocinadas” basadas en AOSP y un gestor de datos muy útil para ver y administrar que aplicaciones están consumiendo datos por demás, y de este modo limitar el uso.

Quiero destacar la implementación de acciones y gestos en el sensor de huellas. Esto es realmente genial, ya que el sensor no solo queda relegado al desbloqueo del equipo, sino que tiene una participación mucho más versátil. Con estas acciones podemos tomar fotos o apagar alarmas y, además, algo que viene muy bien para estos equipos grandes es que con un desliz hacia abajo se puede expandir el panel de notificaciones, o en la galería, deslizando hacia los costados podemos pasar entre las fotos sin la necesidad de gestos en la pantalla.

También para destacar es la aplicación de gestión del teléfono, donde agrupa todas las características de mantenimiento y seguridad. Desde aquí, podemos bloquear llamadas y mensajes, administrar las notificaciones por aplicación, activar o desactivar notificaciones flotantes, configurar que aplicaciones queremos que se cierren al apagar la pantalla para ahorrar energía, bloquear el acceso a aplicaciones mediante la huella dactilar o una contraseña, optimizar el equipo, por ejemplo al limpiar la memoria cache de aplicaciones y administrar el consumo de energía con un modo de ahorro y ultra ahorro de energía que convierte nuestro smartphone en un Nokia 1100, dejándonos solo la posibilidad de realizar llamadas y enviar mensajes de texto, pero exprimiendo al máximo la batería.

Multimedia

Con respecto a la reproducción de medios, Huawei agrega “out-of-the-box” un reproductor de música simple pero funcional, con un estilo visual acorde al resto del skin y características habituales en los reproductores de música, como controles de reproducción aleatoria, repetición de tracks o listas, lectura de ID3Tag para el ordenamiento por género, artista, etc. y búsqueda en la biblioteca. Se extraña, eso si, algún tipo de ecualizador aunque sea por presets y algunos controles de espacio y paneo, para ajustar el sonido a nuestro gusto o simplemente jugar un poco con los efectos.

La galería de imágenes y video también es propietaria de Huawei y pudo reproducir los formatos mas comunes sin problemas. Tiene opciones de edición básica de fotos y video, álbumes, acceso directo a cámara, en fin, todo lo necesario en una galería.

¡Tiene Radio FM! Algo cada vez más difícil de encontrar especialmente en los equipos de gama alta. Aplaudimos la implementación de algo tan simple, pero que al parecer tiende a ser irrelevante para el usuario medio. La interfaz es simple: Un sintonizador, búsqueda automática de estaciones y una infinidad de bancos para guardar nuestras emisoras favoritas. Y todo esto con un impacto mínimo en el consumo de energía y completamente nulo en nuestro abono de datos.

Para terminar, el sonido general del parlante altavoz es standard, no sobresale, pero tampoco es un punto en contra, se oye fuerte en ambientes ruidosos, lo cual nos va a permitir hacer llamadas con altavoz sin problemas de audición. Hasta se escucha mejor por debajo del 80% del total del volumen, parece ser esa la ganancia optima del parlante, ya que al subir más allá, eleva el volumen pero cortando un poco las bajas frecuencias. No satura, pero si estamos escuchando música se nota claramente la pérdida de graves y el sonido se torna un tanto chillón.

Conclusión

En conclusión, Huawei está haciendo bien la tarea. Con equipos competitivos como el Huawei Mate 9 Lite se mete de lleno en la gama media alta y les da a los usuarios un celular que no tiene nada que envidiar a las marcas ya establecidas como Samsung o LG.

Funcional y de gran rendimiento; si a esto le sumamos una buena cámara, una interfaz intuitiva y un software que, aunque desactualizado, está plagado de opciones y características para personalizar nuestra experiencia, tenemos como resultado un equipo que da gusto usar.

Sólo resta esperar una buena política de actualizaciones para completar la experiencia.

Pros

– Definitivamente el rendimiento. El celu anda bien, no se traba, es rápido y la batería alcanza para todo el día fácilmente. En hardware tiene perfectamente merecido el mote de Premium Lite.

– Un océano de opciones de personalización.

– ¡Y tiene radio FM!

Contras

– El software está un poco desactualizado, pero esperamos que pronto llegue la actualización a Nougat con EMUI 5.1.

Puntaje

Pantalla: 8

Hardware: 9

Batería: 9,5

Cámara: 8,5

Diseño: 7,5

Puntaje total: 8,5

Precio: $$$


Gastón Lucero

RedUSERS Labs

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