Tanto Alphabet, la compañía madre de Google, como Tesla, han dado a entender que aumentarán significativamente sus inversiones en el ámbito de la inteligencia artificial. Poco tiempo después las acciones de ambas empresas sufrieron una sustancial caída. Para la primera fue un 7,1%, para la segunda fue un 14,5%.
Otro punto en común es que en ambos casos se reportó un flujo de efectivo negativo. Este aspecto no parece tener perspectivas de mejoría. Alphabet espera aumentar el costo total de sus inversiones para el año de unos USD 195 mil millones a unos USD 205 mil millones. En 2027, señaló la compañía, espera una apuesta aún más fuerte. Tesla invertirá más de USD 25 mil milloes durante 2026.
Como consecuencia de la baja de las acciones Tesla ha perdido unos USD 200 mil millones en valor en el mercado y Google unos USD 300 mil millones.
Desconfianza
Lo señalado no significa que las IA no sean una tecnología valiosa, o que no puedan llegar a ser un buen negocio. Pero si muestra a las claras que los inversores están decepcionados y nerviosos por la dificultad que han demostrado muchas grandes tecnológicas para presentar un modelo de negocio concreto y confiable. El esquema circular y altamente concentrado entre clientes, proveedores e inversores empeora la situación.
Hace poco les contamos como las compañías están utilizando entidades especiales para ocultar las deudas que adquieren para sostener sus inversiones en infraestructura. El acumulado escondido es mayor que la deuda admitida. Esta actitud no parece una buen señal.
Los ejecutivos parecen mantener la confianza. Elon Musk ha señalado que el año es uno de grandes inversiones. Pero que confia que todo el esfuerzo dará increíbles resultados. Incluso afirma que serán las inversiones con mejores resultados que jamás han tenido.





