Un grupo de investigadores australianos de la Universidad de Sídney ha desarrollado un chip de inteligencia artificial fotónico. Este modelo podría ser un importante avance para la producción de un hardware mucho más eficiente a nivel energético.
Electricidad, calor y costos
Los chips que conocemos utilizan electricidad para realizar sus operaciones. Cuando los electrones viajan a través de las estructuras producen calor. El calor es energía desperdiciada que además debe eliminarse con algún sistema especial, que a menudo implica un costo adicional de energía.
Este es el gran problema de los centros de datos. Es la razón por la cual muchos son fabricados en climas fríos. Explica porque hemos visto experimentos con instalaciones submarinas y sueños de llevar la infraestructura al espacio. Aunque por muchos motivos no es una solución.
El chip prototipo es capaz de realizar cálculos mediante el uso de fotones (partículas de luz). La gran ventaja que tiene la luz es que viaja a través de los materiales sin producir resistencia eléctrica y por tanto genera el mismo nivel de calor que la electricidad.
A la velocidad de la luz
Las nanoestructuras tienen un grosor similar al de un cabello humano. En conjunto conforman una red neural. El chip completa sus operaciones en picosegundos, que es el tiempo que le lleva a la luz atravesar las estructuras.
El ingenio es por ahora, como ya mencionamos, un prototipo. No va a reemplazar a los chips basados en electricidad el día de mañana. Sin embargo, demuestra que es posible desplegar los modelos de IA en estructuras nanométricas. En simulaciones y experimentos la red neural mantuvo entre un 90% a 99% de precisión.





