La mitología solía vivir en libros, museos y malas presentaciones de secundaria. ¿Pero ahora? Está lanzando definitivas en MOBA, saqueando mazmorras en RPGs y discutiendo en chats de voz si Zeus es demasiado poderoso. En 2025, la mitología no es solo algo que se cuenta: es algo que se juega.
Desde God of War hasta Hades y Smite, los videojuegos actuales han tomado historias antiguas y las han transformado en experiencias interactivas, dando a dioses, monstruos y héroes una segunda vida en las pantallas de todo el mundo. Pero el auténtico giro no pasa solo por llevar la mitología a los juegos, sino por cómo los juegos reinterpretan esa mitología para una audiencia global que quizá nunca haya leído un poema épico.
No son lecciones de historia, sino patios de recreo
Los juegos no tratan la mitología como algo sagrado e intocable. La ‘remixean’. La amplían. La introducen en árboles de habilidades y cadenas de combos. En God of War, Kratos no solo se encuentra con los dioses, sino que les da puñetazos en la cara. En Hades, los jugadores exploran el inframundo no como un castigo, sino como un ciclo sin fin de combates con estilo y empapados de tradición.
No se trata de excursiones a un museo, sino de espacios jugables. Permiten a la gente explorar los mitos poniéndolos a prueba, rompiéndolos e interactuando con ellos, todo sin necesidad de tener un título en historia clásica.
Mitología con identidad regional
Mientras los juegos occidentales a menudo se basan en mitos griegos, nórdicos o egipcios, juegos como Black Myth: Wukong y Honor of Kings han puesto en primer plano la historia, el folclore y las leyendas chinas, y no las han diluido para hacerlo. Los héroes de Honor of Kings se basan en poetas, generales, criaturas míticas y personajes históricos. Sus habilidades, diálogos e incluso su diseño visual no son solo un adorno estético, sino que se inspiran en profundas referencias culturales.
Pero lo realmente interesante es cómo Honor of Kings hace esto para una base de jugadores global y centrada en los dispositivos móviles. Su mitología no está encerrada tras muros de texto o escenas cinemáticas. La aprendes jugando. La sientes a través de las habilidades de los personajes y los temas de los eventos. Y, para los jugadores que quieren profundizar aún más en ella –desde desbloquear skins especiales hasta acceder a nuevos contenidos–, todo está construido en torno a un sistema de actualización flexible, con elementos como una recarga Honor of Kings que da acceso a un juego aún más personalizado.
No es una conferencia. Es una invitación.
Más allá de los clásicos
Y ya no se trata solo de dioses antiguos. Los juegos están diluyendo las líneas entre el mito y el folclore, inspirándose en culturas que rara vez ocupan el centro del escenario. Las deidades africanas, los espíritus sudamericanos y las leyendas del sudeste asiático están haciéndose con un lugar en las listas de personajes y en los arcos argumentales, a veces con asociaciones culturales completas.
No se trata solo de una simple cuestión de representación. Se trata de ampliar el significado mismo de «mito». Se demuestra que todas las culturas tienen historias que vale la pena contar, y que los jugadores están interesados, comprometidos y listos para luchar con ellas (o contra ellas).
Por qué funciona
El atractivo de los juegos basados en mitos no pasa solo por la nostalgia o la estética. Se trata de la estructura. Los mitos tienen luchas de poder, arcos de transformación, reglas sobrenaturales y dramas de alto riesgo. Básicamente, son peleas contra jefes ya escritas. Añádeles interactividad y tendrás una fórmula que funciona con los jugadores actuales, sean de donde sean.
Cuando un juego logra ese equilibrio (reverencia, remix y pura diversión), no se limita a volver a contarnos los mitos. Los convierte en algo en lo que la gente vive.
Ya sea que estés desbloqueando nuevos reinos con Kratos, escapando de la muerte con Zagreus o haciendo cola para otra partida en Honor of Kings, los juegos de hoy no solo se inspiran en historias antiguas, sino que les dan un nuevo significado. Uno que cabe en tu mano, ilumina tu pantalla y quizá, solo quizá, te enseña algo por el camino.
Y para los gamers que quieran empezar a jugar o recargar de forma más inteligente, las ofertas de mercados digitales como Eneba les ayudan a mantener vivo el mito sin vaciar su cartera.