Esta semana SpaceX anunció un acuerdo con Cursor por el cual obtenía la opción de adquirir la compañía por unos USD 60 mil millones. Esta movida refleja dos realidades del mercado de la inteligencia artificial: El potencial que muchos inversores ven a futuro, y un posible momento de consolidación del mercado que irá reduciendo la cantidad de actores en la industria.
Con los pies en la tierra
Para SpaceX la inteligencia artificial se ha convertido en la nueva gran apuesta. Sigue siendo una compañía aeroespacial, pero los discursos sobre llegar a Marte se han hecho cada vez más fortuitos. En cambio, la empresa dirigida por Elon Musk ha adquirido otra empresa dirigida por Elon Musk, xAI.
Durante los últimos meses xAI ha invertido fuertemente en aumentar su capacidad de computo con nuevos centros de datos.
En la búsqueda de nuevas alianzas
Las grandes rivales para xAI son Anthropic y OpenAI. Sin contar las empresas chinas. Antes de anunciarse el acuerdo con Cursor, xAI había estado conversando con dicha empresa y Mistral. El objetivo era llegar a algún arreglo de cooperación entre las tres entidades.
El diagnóstico al que parece haber llegado Elon Musk resulta lógico: solo al unir fuerzas podrán estas empresas ponerse a la par de las actuales dominadoras, y enfrentar a otras que tienen también gran capacidad de desarrollo.
Algo personal
Musk tiene un problema personal con OpenAI. Fue uno de sus fundadores y luego fue desplazado por una serie de diferencias de opinión respecto a como debía dirigirse la empresa. Por otro lado, sus opiniones respecto a Anthropic han sido extremas. Incluso ha calificado a la compañía como “malvada”.





