Ingenieros escoses y japoneses se han reunido y de tal encuentro ha nacido una iniciativa única. El primer proceso de destilación de Whisky realizado en el espacio exterior. La idea es incluir un satélite con todo el material necesario para la producción en una de tantas misiones de SpaceX a la Estación Espacial Internacional. Una vez en la estación, desde el módulo japonés, se pondría en órbita el satélite. El objetivo es realizar esta operación en 2028.
Maduración y temperaturas extremas
El whisky necesita tiempo para madurar. En muchos países se exige un mínimo de 2 a 3 años, pero la mayoría de los productos se estacionan durante un periodo mucho mayor. La misión de la que estamos hablando supondría uno 5 años de vuelo orbital.
Lo que los impulsores del proyecto quieren ver es sí los frecuentes cambios de temperatura, del calor al frío extremos, pueden acelerar el proceso de maduración. El alcohol en el satélite será monitoreado de forma constante. Datos sobre la composición química y el color serán transmitidos a los científicos en Tierra.
Lamentablemente una vez que se cumpla la misión el whisky así producido no podrá ser recuperado. La primera botella de whisky espacial se perderá. Pero los autores de este proyecto señalan que están dispuestos a diseñar un sistema de lanzamiento y recuperación para el futuro. Si esto puede llegar a producir una industria del whisky espacial a futuro, tendremos que esperar para saberlo. Obviamente el costo por botella sería enorme, pero el mercado de coleccionistas podría justificarlo.
Otros usos
Al margen de los específico el experimento podría ser verdaderamente útil. El objetivo es ver como podrían funcionar las fábricas orbitales en un futuro no tan lejano. En estos complejos se podrían producir moléculas para medicamentos que en el planeta son más difíciles de fabricar. El etanol tiene un papel muy importante en la producción de muchas drogas.





