Los sistemas de inteligencia artificial funcionan a partir del reconocimiento de patrones. Lo dicho supone que aún cuando los modelos son entrenados con una variedad de muestras, producen una cantidad mucho más limitada de resultados.
Investigadores de la Universidad del Sur de California advierten en un estudio recientemente publicado que las IA podrían llevar a una homogeneización del modo en que las personas hablan, escriben e incluso piensan. Como consecuencia de esto la sabiduría colectiva y la habilidad para adaptarse de la humanidad en su conjunto se vería perjudicada.
El trabajo realizado por los investigadores se basa en gran medida al examen de trabajos previos y en análisis de la producción de los modelos de IA.
La perdida de personalidad
Los autores explican que cuando las diferentes formas de ver el mundo pasan por el tamiz de los modelos generativos, las diferencias distintivas se pierden. Ante una misma tarea los resultados de un usuario a otro comienzan a parecerse cada vez más. Por ejemplo, al utilizar una IA para la escritura se pierde el estilo personal. Al mismo tiempo la sensación de propiedad sobre lo creado queda reducida.
La pérdida puede ser difícil de advertir de forma individual. De hecho a nivel individual se producen más ideas con mayores detalles cuando se usan los modelos generativos. Por dicha razón podemos pensar que una IA estimula la creatividad. Pero al analizar los grupos se descubre menos ideas y menor creatividad en la combinación de todos los sujetos.
Menos diversidad
Los investigadores explican que la diversidad cognitiva es beneficiosa para los procesos creativos y la solución de problemas. Pero este valor está en retroceso porque miles de millones de personas están utilizando unas pocas herramientas de IA para hacer cada vez más trabajo.
Los generadores no solo afectan la forma en que las personas producen, sino también en la que juzgan lo creado. Las formas de escribir y hasta razonar que no se ajusten al estilo de las IA podrían terminar siendo vistas como incorrectas. Aún las personas que no utilizan los modelos podrían ser afectadas por su influencia. Los científicos explican que si mucha gente a nuestro alrededor usa las IA, esa manera de pensar y hablar terminará por influirnos. Cierta presión y necesidad de aceptación moldeará nuestra manera de expresarnos.
En el estudio también se advierte que los sistemas generativos favorecen los razonamientos lineales. Lo que deja de lado otros esquemas vinculados más a la intuición y la abstracción.





