Microsoft parece haber hecho una nueva evaluación estratégica y llegado a la conclusión de que necesita despegarse un poco de OpenAI. Mustafa Suleyman, director de inteligencia artificial en la compañía, ha confirmado que existen planes para desarrollar modelos propios.
Actualmente la empresa tiene variaciones creadas en base a ChatGPT y DALL-E 3. Las inversiones realizadas suponen una participación del 27% en OpenAI. Si lo deseara podría seguir utilizando la tecnología de dicha compañía hasta 2032 sin tener que pagar licencia alguna. Sin embargo, ha optado por dar inicio a una transición.
Una nueva etapa
El plan es seguir utilizando los modelos de OpenAI, pero desarrollar nuevos que se ajusten a las necesidades particulares de Microsoft. El objetivo es tener las primeras iteraciones en 2026.
Analizado desde el punto de vista de Microsoft, la evolución estratégica tiene sentido. El primer objetivo ha sido asegurarse el acceso a los productos más avanzados. Algo que ha conseguido principalmente con su asociación con OpenAI, aunque también ha invertido en otras empresas de la competencia. Pero esta claro que Microsoft quiere tener un control mayor sobre sus productos. Es importante aclarar que el trabajo para llegar a dicho punto no ha comenzado ahora.
El momento
Ahora bien, cuando nos fijamos en OpenAI esto aparece como otro signo más de desconfianza y debilidad. El más importante de los últimos meses ha sido la corrección de Nvidia sobre las inversiones a futuro. Aún cuando lo de Microsoft haya estado planeado desde hace tiempo, otro de sus grandes inversores toma distancia.
Si el negocio fuera firme todo lo ocurrido tendría menos peso, pero con los números en rojo el respaldo de la empresa se basa puramente en las expectativas que demuestren otros sobre su futuro.





