Liu Qiangdong, el fundador de la empresa de comercio electrónico JD.com, ha señalado recientemente que “en el futuro las entregas serán hechas por robots. No habrá necesidad de trabajadores en el área de reparto”. De cumplirse este vaticinio el trabajo de más de 700 mil personas, tan solo en esta compañía, podría llegar a su fin. Sin embargo, el empresario aclaró que no quería tener a tanta gente sin trabajo o fuentes de ingresos.
El plan Nirvana
Qiangdong no ha puesto una fecha para la completa automatización del reparto. Pero no cree que el cambio tarde mucho. Para paliar un poco el impacto la empresa ha lanzado un programa conocido como el Plan Nirvana. La idea es simple, entrenar a los trabajadores en otras habilidades. Entre ellas las que parecen destacarse como más importantes para JD son el mantenimiento y la reparación de los robots. Básicamente, estarían al servicio de las máquinas que les quitaron sus puestos.
Un detalle interesante del plan Nirvana es que incluye una serie de acuerdos con 120 escuelas en China para que estas ofrezcan los programas de entrenamiento.
El derecho al trabajo
Liu afirma que la medida que las corporaciones desarrollan nuevas tecnología estás deben ser utilizadas para mejorar la vida de las personas y al trabajo más interesante, no debería quitarle a la gente el derecho a trabajar.
Ahora bien, resulta evidente que no todos los empleados podrán permanecer en la empresa. Algunos de ellos tendrán que ir con sus nuevas habilidades a otras organizaciones. Pero si esas empresas atraviesan un proceso de transformación similar el mercado laboral aún para los técnicos podría ser relativamente pequeño.




