A la sombra de la conmoción que está produciendo la inteligencia artificial hay otro campo que está teniendo grandes avances y posiblemente no sea menor en su impacto final. Hablamos de la robótica. En particular de la aplicada a unidades con múltiples funciones y producidas a escala.
Dentro de este sector de la industria son los robots humanoides los que más llaman nuestra atención. Un reciente informe de Barclays Plc, una compañía internacional de servicios financieros con sede en Londres, afirma que estos ingenios podrían suplir una buena parte del descenso de la mano de obra en China. Para 2035 podrían compensar el 60%.

China envejece
Muchos de nosotros nos hemos acostumbrados a pensar que China tiene una enorme población y los operarios nunca podrían faltar. Pero este país es la gran fábrica del mundo en muchos rubros, por lo que la demanda es enorme.
Lamentablemente durante décadas se ha producido un notable descenso en la tasa de natalidad y la población ha envejecido. Como consecuencia de esto se espera que durante la próxima década se pierdan 37 millones de trabajadores. Actualmente el país tiene poco más del 60% de la mano de obra que tuvo a principios de la década del 50.
Los robots al rescate
Barclays calcula que para 2035 podría haber un total de 24 millones de robots en las fábricas chinas. Aunque la compañía reconoce que el estimado considera el mejor de los escenarios. Bien podrían ser muchos menos. Lo cierto es que aún en el mejor de los escenarios el total de robots supondría un 4% de la fuerza laboral del país.
China espera que la automatización lleve a un aumento de la productividad que compense la pérdida de trabajadores. La inversión en ciencia y el desarrollo en robótica no es para China solo una oportunidad de colocarse como pionera en una industria. Es una necesidad.
Muchos países en occidente tienen una economía más basada en las áreas de servicios y finanzas. Para ellos las IA pueden ser la solución. No necesitan tanto de los robots.





