El último jueves los sitios web y servicios de comercio de Amazon estuvieron fuera de servicio durante horas. Amazon atribuyó lo ocurrido a un problema con la implementación de código en el que AWS no estuvo involucrada.
Durante la última reunión dedicada al área de operaciones, se discutieron las últimas caídas del servicio. Y se planteó el rol que pudo haber tenido en las mismas el código producido por los sistemas de inteligencia artificial generativos.
Según documentos internos obtenidos por el Financial Times, Amazon ha tenido una serie de problemas durante los últimos meses vinculados a cambios en sus sistemas realizados con la asistencia de sistema generativos. Es decir, el código generado por las IA ha hecho que la infraestructura de la compañía se debilite.
Amazon: Nada fuera de lo común
Incidentes anteriores también han apuntado en la misma dirección. La IA de Amazon, Kiro, había producido los cambios en los sistemas que habían afectado al Explorador de Costos de AWS en China.
También en esa ocasión Amazon había negado que fuera responsabilidad de los sistemas de inteligencia artificial. La compañía argumentaba que no tenía evidencia suficiente que demostrara que los incidentes de seguridad propios de los problemas de configuración experimentados fueran diferentes a los que podía esperarse cuando no se utilizaba IA.
Herramienta, producto y consecuencias
Amazon se ha mostrado significativamente atenta y veloz en sus comunicaciones a la hora de descartar cualquier vínculo entre las IA y sus problemas. Quizás sea porque en efecto la IA es inocente y todo es solo una coincidencia. Pero es importante notar que la IA no es solo una herramienta para Amazon, también es parte de su cartera de productos.
Amazon ha realizado una gran cantidad de despidos, muchos de ellos relacionados con las áreas de programación. La adopción de las IA ha sido entusiasta, acelerada.





