En marzo de este año la compañía estatal encargada de la generación de energía en Dinamarca puso en pausa los procesos de acuerdo para nuevas conexiones. La organización argumentó que se había producido una explosión en la demanda. A la espera quedaron proyectos que en conjunto suponen una exigencia de 60 giga vatios. De estos 60 gigavatios pedidos, unos 14 corresponden a nuevos centros de datos.
La industria señalada
Desde la organización que agrupa a las empresas vinculadas a los centros de datos en el país se señaló que todo procesamiento que no se pueda realizar en Dinamarca se mudará a otro lugar. Pero también se reconoció que es necesario ser realistas cuando la capacidad energética no está disponible.
Al mismo tiempo se admitió que la industria necesita cierta disciplina. Observar con cuidado y darse cuenta de que algunos proyectos pueden no ser viables. La asociación señala que es necesario establecer criterios para determinar quien tiene prioridad. Cuestiones tales como la madurez, las inversiones en juego, los clientes y el valor para la sociedad deberían ser considerados.
La situación ha derivado en un cierto enfrentamiento entre quienes llevan adelante los proyectos de centros de datos y quienes manejan otros negocios. Los primeros quieren evitar que la industria sea señalad de una forma particular.
Capacidad, política y prioridades
La pausa establecida durará unos 3 meses y podría renovarse. Los resultados de la última elección general en Dinamarca podrían llevar a algunos cambios. Anteriormente el ministro de energía, Lars Aagaard, había señalado que estaba en consideración darle prioridad de acceso a los consumidores y dejar a los centros de datos al final. Aagaarda había dicho que sospechaba que los centros de datos y los parques de baterías estaban tomando demasiado de la capacidad actual de la red de energía.
Dentro de la industria se ve con algo de nostalgia el tiempo en que podían construirse instalaciones sin mucha consideración. Había una abundancia de energía. Ahora muchos apuntan contra proyectos mal planificados que absorben recursos.





