Uno de los primeros testigos en el juicio que se sigue contra Meta ha sido un ex director de ingeniería. Arturo Bejar ha realizado una declaración muy fuerte que apunta a que la compañía no le daba verdadera prioridad al bienestar de sus usuarios.
Cabe recordar que la compañía es cuestionada por diseñar productos que tenían como objetivo producir una adicción en menores y recolectar sus datos. Una acusación que podría terminar con una multa de unos USD 200 mil millones.
Miles de millones y exigencias en la demanda contra Meta en EEUU
La salud no es un objetivo
El testigo señaló: “En mi experiencia “Take a Break” fue una función diseñada para fallar”. Take a Break, o toma un descanso, es un mecanismo optativo creado por la compañía y lanzado en 2021. La idea era que los usuarios recibieran un recordatorio cuando habían estado demasiado tiempo mirando la línea de tiempo de Instagram.
Bejar explicó que la empresa le dio más importancia a las ganancias que a la seguridad. Su objetivo fue alentar a las personas a que utilizaran más tiempo Facebook e Instagram. Por esa razón los mecanismos de seguridad fueron, como elección estratégica, diseñados como alternativas que el usuario debía habilitar. Sobre el sistema de notificaciones explicó “… Están construidas y diseñadas para que la gente regrese, pase más tiempo y por tanteo genere más ingresos. No están pensadas para la salud mental, o la seguridad de las personas”.
De un modo más particular, Bejar ha explicado que reportó muchos de los problemas que tenían los menores a Meta cuando su hija y algunas de sus amigas experimentaron acoso e insinuaciones sexuales en Instagram. La hija reportó lo sucedido y no tuvo respuesta alguna.
La intención importa
El testimonio de Bejar puede ser uno de los más importantes del juicio. No sorprende que Meta haya tratado de bloquearlo. Afortunadamente el juez de la causa no hizo caso a tal pedido. Meta reconoce que algunas personas pueden tener problemas con las redes sociales; pero afirma que ha construido herramientas para tratar de ayudarlas.
Los fiscales de los estados que acusan a la compañía señalan que esta sabía del daño que estaba haciendo y que no actúa para evitarlo. El representante de California señaló que el modelo de Meta era enganchar y retener a las personas lo más que podían, recabar sus datos y engañar a la opinión pública.





