El reporte anual de Oracle revela que, desde junio de 2025, la compañía ha reducido su plantilla profesional de unos 162 mil empleados a unos 141 mil. De los 21 mil puestos eliminados unos 12 mil corresponden al ámbito internacional y unos 9 mil a Estados Unidos. La compañía apunta que lo ocurrido es consecuencia de la implementación de los sistemas de inteligencia artificial.
“La disposición de tecnología de inteligencia artificial a través de nuestras operaciones ha resultado, y podría continuar resultando, en una reducción de nuestra fuerza de trabajo (…) nuevos planes de cambios de estructura podrían iniciarse en el futuro”.
Échale la culpa a la IA
Es difícil saber cuanto de los despidos son consecuencia directa de la IA. Echarle la culpa al cambio tecnológico es también un recurso que los ejecutivos utilizan para mostrar sus decisiones como parte de un fenómeno inevitable. Aún en los casos en los que se ha producido un desplazamiento de personal por las IA, en muchas empresas los cambios han exigido más profesionales en otras áreas.
Oracle también ha tomado una gran cantidad de deuda para financiar sus centros de datos de inteligencia artificial. Es probable que tenga la necesidad de reducir costos operativos.
Jugando con fuego
La compañía reconoce que el proceso que ha iniciado tiene sus peligros. Explica: “Este tipo de cambios estructurales han resultado, y pueden resultar en el futuro, en un incremento en los costos de cambios de estructura y una reducción en la productividad. También pueden llevar a escasez de empleados con las destrezas necesarias para ciertas posiciones, pérdida de conocimiento institucional valioso, daño en la moral de los empleados y dificultades para su retención”.
Lo señalado repite algo que hemos visto en estudios y consideraciones de otras empresas antes. Los despidos suponen pérdidas de conocimiento y también pueden llevar a la dificultad de cubrir puestos y desarrollar mandos medios.





