Bridget Phillipson, secretaria de educación de Reino Unido, ha señalado recientemente que se implementaría una serie de restricciones para el uso de las redes sociales por parte de los menores de 16 años. El objetivo es mejorar la seguridad de los jóvenes en la red. Sin embargo, no se dieron detalles sobre las medidas en sí porque las autoridades todavía están realizando consultas.
En la cámara de los lores, que tiene un carácter de consejo, se votó a favor de una prohibición. Otra vez, ya van cuatro votaciones con igual resultado.
Impacto o mensaje
Reino Unido no es el primer país que considera restricciones a menores en las redes sociales. Australia fue uno de los primeros en cortar por lo sano y establecer una edad límite. Desde entonces algo similar ha sido propuesto en varias naciones. Francia y España son dos de los países europeos que podrían lanzar medidas de restricción.
El gobierno británico parece menos inclinado a una medida drástica.
El ministerio de educación está muy interesado en establece restricciones funcionales. Una de las ideas es prohibir de pleno el uso de teléfonos móviles en los colegios. Sin embargo, los críticos han apuntado que en la actualidad la gran mayoría de las instituciones educativas ya llevan adelante políticas restrictivas. Por lo dicho el impacto de una medida de este tipo para los colegios sería más un apoyo a lo que ya existe que un cambio.
Problemas donde sea
Las consultas le dan al gobierno un tiempo de gracia para decir que algo van a hacer sin señalar específicamente qué. Prohibir el ingreso a menores a las redes sociales dejaría contento a padres y muchas organizaciones civiles. Les evitaría el riesgo de quedar mal parados cuando ocurra una desgracias relacionada con estos medios. Pero sería un medida poco popular entre los jóvenes, tendría un impacto económico local y abriría un conflicto con las empresas tecnológicas estadounidenses.
Una pregunta que llegará tarde o temprano
El problema de la exposición de los menores a las redes sociales está presente en todos los países. Lamentablemente gana urgencia cuando un acontecimiento grave ocurre. No pasará mucho tiempo hasta que América Latina tenga que legislar al respecto o tomar medidas. Y va a enfrentar las mismas tensiones.





