Por: Andrés Fiorotto [tw: @andresfiorotto] / MAR, 29 / NOV / 2011

Río Grande: la mirada política y social

Le llega el turno ahora a los comerciantes y productores, que también se enfrentan a nuevas oportunidades a partir del Polo Tecnológico, pero a la vez a necesidades que no se pueden postergar.

Nuestra recorrida por Tierra del Fuego nos llevó a hablar tanto con los responsables de las plantas como con pequeños emprendedores, que esperan en algún momento contar con su propia industria.

Ahora le toca el turno a los comerciantes, industriales y productores, que están representados por José Luis Iglesias, en carácter de Presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande.

Con él abordamos  temas relacionados a la comparación de este nuevo esquema de polo tecnológico en relación a lo que ocurrió en la década de los ´80, las oportunidades para las PYMES, y las necesidades que se plantean para que esto sea un proyecto sustentable.

Como siempre, va primero la entrevista en texto, y luego todos los detalles en el video correspondiente.

 

¿De qué manera están viendo esta nueva movida de instalación de empresas que fabrican tecnologías, como computadoras y celulares?. Hemos recorrido fábricas que se encargan de eso, y quisiéramos saber de qué manera ha generado un cambio sociocultural en la región y si se puede trazar algún paralelo con lo que pasó en la década de los ’80.

 

Nosotros, desde la Cámara de Comercio, nuestra visión es que nuevamente se ha vuelto a retomar el eje de decisiones políticas y económicas que apuntan a sustentar la presencia argentina en el espacio geopolítico que le corresponde.

La ley 19.640 permite a Tierra del Fuego hacer un paralelo entre el esquema Mercosur con Manaos que está en Brasil. Entonces nosotros veíamos sobre todo que la radicación de industrias nuevas al amparo del régimen de esta ley, en alguna forma, ayudaba a equilibrar nuestra balanza de pago, ayudaba a tener una presencia soberana en un punto donde el país en este momento con una política propia nacional en cuanto a la industrialización y al aprovechamiento de sus recursos ponen de vuelta el enfoque en las situaciones donde deben estar.

Nosotros consideramos que, pese a todos los problemas que nos pueden generar la irrupción de muchas fábricas o la demanda, o el tema de los salarios en la vida cotidiana de los fueguinos, sobre todo celebramos esta nueva apertura del país a una política propia, a un manejo de los recursos y también de las herramientas que definen una política industrial.

La léy 19.640 no sólo define un tema económico de que una fábrica haga negocios, sino que también define poder radicar industrias y que estas tengan como mercado a toda América latina, a todo el esquema Mercosur como se lo conoc0e, y lo que hace es potenciar la industria nacional y en alguna forma sustituir importaciones.

La Cámara viene bregando  hace más de cincuenta años con políticas de este tipo. Nosotros consideramos que hemos hecho gestiones ante distintos presidentes y hemos tenido una favorable respuesta en estos últimos años en cuanto a permitir la radicación de nuevos proyectos industriales amparados en la ley, que es lo que nos trababa antes de la aplicación del famoso decreto 460.

Creemos que es posible un cambio, creemos que el país tiene una inserción en el mundo pero desde el punto de vista de una política soberana en cuanto a loindustrial y al diseño del país que favorece no sólo a la ciudad de Río Grande, sino a la Nación entera también.

 

Y socialmente, culturalmente, demográficamente ¿Han sentido algún impacto en la ciudad de Río Grande o en todo Tierra del Fuego a partir de la internación de estas empresas? ¿Ha incrementado la población? ¿Ha venido gente de afuera en busca de trabajo?

 

Si. Posiblemente no en el esquema que uno pretendía porque lo que se produce en estos casos con estos fenómenos, que se denominan “boom”, son distorsiones en las economías locales, en cuanto a la demanda de vivienda que suma mano de obra y traslado. Estamos abocados en la pretensión nuestra de tener un puerto propio para que sea una salida económica y racional de la mercadería y los productos terminados. Estamos abocados también a tener una mayor preponderancia con la presencia de líneas aéreas con mayores vuelos para permitir también ayudar al crecimiento y dar respuestas lógicas.

Necesitamos la adecuación de las líneas telefónicas a la realidad que tiene nuestra ciudad, donde las fábricas, las industrias, los empleados, necesitan mayores comunicaciones. Y esas son las materias posiblemente pendientes. Se produce también algún incremento significativo en los salarios que cobra la gente de las fábricas o de los comercios, pero esos son temas que se pueden de alguna forma prever porque están contemplados dentro del crecimiento industrial y dentro del crecimiento del producto bruto de Tierra del Fuego en su totalidad.

Creemos que la respuesta nuestra como dirigentes es salir del esquema corto plazista y tratar de que sea sustentable y perdurable estas industrias. Y tratar de que toda la tecnología y la infraestructura esté al servicio de una mayor producción y vinculada en forma económicamente razonable con el resto del país.

 

¿Ustedes también representan al comercio de Tierra del fuego al minorista?

Si, por supuesto. El comercio minorista ha incrementado sus ventas, les ha ayudado también a tomar decisiones, porque el otro tema está en que si vos tenés un horizonte de crecimiento simple, o que no crece en la medida que crece el producto bruto, te sentís como fuera del esquema. Pero en este momento nosotros vemos que el crecimiento del producto de la ciudad de Río Grande sobre todo, es sostenido, hay demanda de muchos productos. El que quiere trabajar y progresar, tiene un buen campo para hacerlo.

 

¿Han llegado a la Cámara personas con ideas, con proyectos, no directamente pero si indirectamente vinculados a estas fábricas? ¿Nuevos tipos de comercio, nuevos rubros que a partir de esta nueva iniciativa quieran empezar a explotar o a trabajar acá en la región?

 

Claro. El crecimiento genera por demanda y por visiones distintas unos campos propicios para el crecimiento por derrame de la economía y es notable cómo nosotros en todos los foros que hacemos, en las capacitaciones y en todas las políticas que venimos atendiendo de intercambio en la Cámara, se nos acercan muchos proyectos de: “Cómo se puede poner una fábrica/Un galpón”. “Qué particularidades tiene poder sacar mercadería al continente” (Que también, como el régimen tiene sus peculiaridades, hay que conocer un poco), pero dentro de la razonabilidad de los proyectos uno trata de dar la mejor ayuda posible y dar la mejor visión que tenemos sobre otras anteriores.

Creemos que en este momento, el que quiera trabajar en Tierra del Fuego, si se dedica a ello, tiene un horizonte de crecimiento muy auspicioso, (en cuanto y tanto siga esta política económica). Creemos también que el ensamble de la política en cuanto al manejo de los recursos del petróleo, del gas, el futuro puerto de Rio Grande, va a ayudar que esto sea una realidad en el corto plazo.

 

¿No hay grandes trabas si pensamos en la PYME, o en el pequeño emprendedor que dice “A partir de esto también yo puedo ir con mi propio emprendimiento, mi propia ensambladora, o fábrica”? O quizás en un comercio que de alguna manera abastezca a los empleados o a la propia fábrica, comercial o estructuralmente. ¿Es sencillo esto?

 

La rentabilidad siempre está atada al riesgo, sobre todo en el comercio. Uno, donde tiene mayor rentabilidad, evidentemente el riesgo debe ser mayor.

Nosotros, los que estamos acá, (hablo como fueguino), no veo riesgo en Río Grande y en Tierra del Fuego, porque uno se ha adaptado a tantas circunstancias difíciles que lo vemos como simple, pero creemos que la puesta está en darle un margen de sustentabilidad y  previsibilidad en las reglamentaciones, en las políticas a largo plazo.

Que no sea solamente una moda pasajera y ver cómo se puede esto articular en el tiempo, porque nosotros creemos que la verdadera competencia no está en la Argentina sino con los países del Mercosur, o con los nuevos esquemas mundiales de economía. Así que creemos que Tierra del Fuego es un buen lugar. Nosotros tratamos de ayudar y potenciar nuestras virtudes que tenemos con la ley 19.640 y con nuestra circunstancia geográfica como para potenciarlo.

 

Entonces, uno de los ejes principales es tratar de sostener esto en el tiempo y que no quede nada más que como un “verano” en lo que tiene que ver con este tipo de industria.

 

Esta es una decisión política y económica. Si queremos un país propio con un manejo de nuestras riquezas y un manejo de nuestras políticas y herramientas económicas, tendríamos que apostar que esto va a ser así. Si optamos por otras medidas, evidentemente, vamos a andar otros caminos.

 

El video con la entrevista

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