La naturaleza ha tenido cientos de millones de años para darle forma a sus creaciones. Esto ha dado lugar a mecanismos cada vez más eficientes y maravillosos. La trompa del elefante es capaz de realizar tareas de gran precisión y otras que exigen enorme fortaleza. Es por tanto un instrumento a imitar.
Muestras de una trompa
Un grupo de investigadores obtuvo una muestra de un elefante que había fallecido en 2020 en el zoológico de Zúrich. Recortaron 35 fragmentos y realizaron una variedad de pruebas.
Descubrieron que la piel no era homogénea, sino que tenía un contraste muy marcado entre las capas superiores y las inferiores. En la parte superior la piel ese sensible, puede amplificar señales, pero al mismo tiempo tiene una resistencia de armadura. Es 3,14 veces más rígida que la piel de la parte inferior. La parte inferior de las muestras tenía un tejido altamente flexible y sensible.
La flexibilidad de las capas inferiores le permite a la trompa tomar objectos y maximizar el área de contacto cuando se los manipula. Como consecuencia el agarre es firme y seguro. Los investigadores modelaron la estructura del sustrato inferior de la piel y descubrieron que producía una amplificación mecánica del esfuerzo.
Para los robots
Los investigadores sostienen que la estructura de la piel de la trompa del elefante puede servir como modelo para los sistemas blandos de los robots. A través de una combinación de materiales sería posible obtener la protección exterior, con el efecto de amplificación y la sensibilidad interior.
Lamentablemente es poco posible que esto resulte en robots con trompa de elefantes. El mundo no es perfecto. Pero es muy probable que se implemente en manos robóticas de diferentes estilos.





