Viernes, 11 de Marzo de 2016

No todo es GPS: Conocé otras alternativas de localización satelital

La geolocalización es una herramienta que utiliza la gran mayoría de la población desde su smartphone. El GPS es su formato más común, pero existen otras opciones que mejoran la precisión de los equipos.

Esta nota fue publicada originalmente en la edición 295 de revista USERS. Podes suscribirte a la versión impresa y/o digital aquí

Por Juan Silvestrini

 El término GPS (Global Positioning System) es usado por la gran mayoría de los usuarios para describir cuando buscan una ubicación precisa con sus dispositivos celulares y equipos móviles. A tal punto que el uso de la palabra se volvió tan recurrente que opaca al resto de las tecnologías que funcionan de forma similar.

La imponente presencia del GPS en la vida moderna provoca que pocos sepan, o por lo menos recuerden, que se trata de una vieja tecnología creada por el gobierno de Estados Unidos, y controlada por el Departamento de Defensa del mismo país, con objetivos estrictamente militares. Si bien su uso se expandió hacia los usuarios comunes, no siempre fue así.

Si nos imaginamos un panorama donde el mundo entra en un importante conflicto bélico, la utilización de este sistema de posicionamiento por satélites le brinda una importante ventaja a Norteamérica, el verdadero controlador de todo este sistema. En teoría, con una simple decisión podría dejar sin localización a toda una región, otorgando una ventaja estratégica incalculable.

Con la mente puesta en este imaginario (aunque no tan irreal) y lejano conflicto, otros países comenzaron el desarrollo de sus propios sistemas de navegación con satélites para competir contra los GPS. Si bien hoy en día conviven e inclusive se complementan, fueron pensados como tecnologías independientes que podrían funcionar sin los satélites estadounidenses.

Cada país lanza una buena cantidad de satélites cada año con el objetivo de mejorar la calidad de su servicio.

Cada país lanza una buena cantidad de satélites cada año con el objetivo de mejorar la calidad de su servicio.

¿Cómo saber a qué sistema estoy conectado?

Hoy, la gran mayoría de las empresas fabricantes de teléfonos móviles ya incorporan el chip receptor de GLONASS en sus dispositivos. LG, HTC, Apple, Samsung, Huawei, Sony entre otros, ya trabajan con este sistema para tener la mayor precisión posible.

Algunas aplicaciones disponibles en Google Play y el App Store de Apple permiten saber específicamente a los satélites que nuestro dispositivo está conectado. AndroiTS GPS Test Free despliega un radar con las banderas de los equipos a los cuales se encuentra conectado nuestro smartphone, mostrando de forma rápida y sencilla el origen de nuestra señal.

La alternativa soviética

En 1978 comenzó a funcionar el primer sistema GPS del mundo gracias al trabajo del ejército de Estados Unidos. Teniendo en cuenta el contexto, plena Guerra Fría, la Unión Soviética no se podía quedar atrás y comenzó el desarrollo del Global Navigation Satellite System, o GLONASS.

En sus orígenes, nació con los mismos objetivos que el GPS: un sistema de navegación bélico de vehículos y aviones a nivel global. Por mediados de los 90, ya se encontraba en las primeras etapas de pruebas con 24 satélites en órbita. La falta de un programa espacial que continuara su desarrollo dejó al proyecto en el olvido cuando se desmanteló la URSS. Recién en 2001, el presidente ruso Vladimir Putin se aseguró de que se finalizara esta tecnología de navegación, como una prioridad para su país.

El presidente ruso Vladimir Putin fue quien impulsó la finalización del proyecto GLONASS.

El presidente ruso Vladimir Putin fue quien impulsó la finalización del proyecto GLONASS.

En 2007, el mismo presidente ruso expandió el uso de GLONASS para sistemas civiles y permitió su implementación en funciones “al servicio de la comunidad”. Este movimiento intentó acaparar la atracción pública e industrial, con la idea de hacer temblar los cimientos del ya dominante GPS. Finalmente en 2010, GLONASS terminó su desarrollo y un año después logró el funcionamiento a nivel mundial.

Desde entonces, se encuentra completamente operacional, con un importante crecimiento en el sector mobile, la incorporación en la mayoría de dispositivos móviles modernos, sistemas de navegación automotor y dispositivos de geoubicación que utilizan tanto el GPS norteamericano como el sistema ruso.

GLONASS está conformado por tres componentes básicos. En primer lugar está la “ruta”, que consiste en la constelación de satélites en órbita. Todos estos satélites trabajan en conjunto y están dispuestos en diferentes “caminos” en la órbita. A su vez, este sistema se comunica con las redes en la Tierra, lo que aumenta la precisión y la velocidad de los datos enviados. Estos centros se ubican en diferentes partes estratégicas del mundo, permitiendo su disponibilidad a nivel global. La mayoría se ubican en Rusia, Antártida, Brasil y Cuba, con planes para abrir próximas estaciones en China. Esta triangulación se completa con los dispositivos que tienen el recibidor de señal. En conjunto, se realiza una conexión entre las tres patas, teniendo en cuenta los smartphones y sistemas de navegación compatibles con GLONASS. Con el sistema en sus mejores condiciones, cada uno de estos componentes recibe, por lo menos, cuatro señales de satélites diferentes permitiendo estimar la posición, velocidad y tiempo.

Cabe destacar que, en la gran mayoría de los casos, el GPS y GLONASS funcionan de forma simultánea para mejorar la precisión y preservar la batería de los equipos. Actualmente, GLONASS es el único sistema funcional utilizado a nivel mundial, y con tanta cobertura como el GPS.

¿Quiénes se suman a esta carrera?

Además de los ya nombrados GPS, GLONASS, Galileo y BeiDou, existen otros países que buscan incorporarse al mercado de la geolocalización. Cada uno de ellos cuenta con menor experiencia en el campo o se encuentra trabajando de forma muy reciente con la ubicación satelital.

En primer lugar está el IRNSS, el sistema de navegación de India. El país asiático ya se encuentra trabajando con su propio sistema de satélites, con el objetivo de tener una buena red dentro de su territorio, lo que representa 1500 Km aproximadamente. El proyecto fue autorizado con fines militares en 2006 con el fin de controlar la frontera, las infiltraciones de espías y el terrorismo.

Por el otro lado, está el QZSS (Quasi-Zenith Satellite System) de Japón. Creado para ser un complemento de la infraestructura del GPS, este sistema apunta a solucionar y pulir errores de ubicación con fines comerciales y de la industria mobile. QZSS está a cargo de cuatro agencias del gobierno japonés y está siendo desarrollado en conjunto por una empresa privada. Los primeros satélites fueron desplegados en 2010 y se espera que funcione de forma óptima para 2017.

Resto del mundo

Si bien Estados Unidos fue la pionera en el desarrollo de este tipo de sistemas, otros países del mundo también se sumaron a esta tendencia con el objetivo de generar su propia constelación de satélites que proveen ubicación geográfica.

China entró al negocio con BeiDou, su propia plataforma que ya funciona en su territorio y en regiones aledañas. Este sistema comenzó a funcionar en el año 2000, con los mismos objetivos bélicos que GLONASS y GPS.

El lanzamiento de BeiDou fue ideado en tres etapas, con el objetivo de completar el programa en 2020. En la primera, ocurrida entre el 2000 y 2003, el país asiático lanzó tres satélites con cobertura local en la fase llamada BeiDou-1. Esto aseguró una triangulación precisa dentro de su territorio. Sin embargo, no fue suficiente para propósitos comerciales ni una red militar mayor.

La segunda etapa comenzó en 2007. Los satélites de BeiDou-2 fueron lanzados a la órbita con el nombre clave Compass. Con estos nuevos satélites, el proyecto Beidou logró una cobertura en todo el oriente, incluyendo Rusia y Australia. Para el año 2020, se espera que BeiDou tenga 35 satélites en órbita que se complementen a nivel mundial con los de GLONASS y GPS.

Finalmente, se encuentra la última gran potencia. La Unión Europea no se podía quedar afuera de este selecto grupo de desarrolladores satelitales. Su sistema se llama Galileo y es el único que fue creado con fines de uso civil y no bélico.

El gráfico representa la ubicación de los satélites en las diferentes órbitas cercanas a la Tierra. En azul vemos la órbita del sistema GPS.

El gráfico representa la ubicación de los satélites en las diferentes órbitas cercanas a la Tierra. En azul vemos la órbita del sistema GPS.

Creado en el 2000, este sistema es bastante más moderno que GPS y GLONASS, lo que significa la incorporación de la tecnología del siglo XXI. A diferencia de sus pares, Galileo fue diseñado y construido con componentes, diseños y elementos que se fabricaron en la era contemporánea.

Por años, el avance de Galileo se mantuvo en secreto, con lanzamientos de satélites repentinos, discusiones entre los países que integran la Unión Europea, cohetes y hardware que se deposita en el espacio y otras acciones que influyen en la expansión de su red. La Agencia Espacial Europea ya lanzó cuatro satélites, con una estructura de 30 pensados en su diseño inicial.

Actualmente, se encuentra en una etapa avanzada de desarrollo, con 26 satélites en construcción y su lanzamiento previsto para fines de 2015. Si todo funciona a la perfección, este sistema debería estar funcionando a comienzos de 2016. La flota se completaría en 2020.

El sucesor

El gobierno de Estados Unidos está muy enfocado en desarrollar una nueva tecnología que mejore la precisión del ya anticuado GPS. El Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) se encuentra trabajando un nuevo sistema “mucho más confiable y preciso que el GPS”. Según un comunicado oficial, esto les daría una nueva ventaja militar sobre sus rivales.

Este nuevo proyecto “buscará operar de forma efectiva donde el GPS es inaccesible, no es confiable o puede estar restringido por las fuerzas opositoras”. Asimismo, DARPA tendrá como objetivo que este sistema sea más flexible y se adapte con más facilidad a una amplia variedad de situaciones.

Para lograrlo, aprovecharán la conexión a partir de una gran cantidad de fuentes que “aprovechen las señales casuales”, como la televisión, radio, torres de control, satélites e incluso iluminación, todo con el fin de tener información en tiempo real.

DARPA

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  • ol@fito

    interesante, pero como paso con internet (y aun siguen algunos temitas al respecto) todo proyecto de envergadura nace con fines belicos. Internet como la conocemos actualmente no era pensada con este fin. Hoy quedan los vestigios de la infraestructura militar (los nameservers primarios) y una pseudo dependencia de EEUU para las resoluciones de nombres (algo asi como si apagan eso, se pudre la internet)… ipv6 es un arreglo a aquello, pero seguimos siendo mandados por EEUU en cosas tan sensibles como las telecomunicaciones globales. Cosas de EEUU :/

  • Jose

    Hace mucho que no leo una buena nota en red users como esta.

  • Jose

    Hace mucho que no leo una buena nota en red users como esta.

  • Diego

    Interesante nota

  • Mariano

    Buena re-edición de nota! se aprende de verdad con esta info