Muy a menudo las empresas de inteligencia artificial prometen un futuro en el que sus productos llevarán al mundo a una era de abundancia. Como consecuencia todos trabajaremos menos, haremos tareas más interesantes y viviremos mejor. Parece magia y lamentablemente tiene mucho de fantasía. Sin embargo es posible que algunos países, por razones más específicas, tengan un futuro mejor o al menos la posibilidad de obtener grandes beneficios del auge de las IA. Uno de ellos es Corea del Sur.
El monopolio tecnológico
Samsung Electronics y SK hynix se han convertido en dos de los más importantes proveedores de chips para infraestructura de inteligencia artificial en todo el mundo. El análisis de algunos funcionarios surcoreanos apuntan a que como consecuencia la economía del país pasaría de un modelo tradicional de exportación a uno de monopolio tecnológico. Todo esto sostenido por una escasez de chips y como consecuencia un exceso sostenido en las ganancias.
El secretario presidencial Kim Yong-beom, ha señalado que existe el riesgo de que el boom económico produzca un incremento en la polarización de la sociedad.
Nota: Corea del Sur ya tiene grupos de familias vinculadas al mundo empresario que actúan casi como una casta. Sí, en otros países parece que es así, pero en Corea lo es más.
La distribución de la abundancia
Kim ha propuesto la creación de un impuesto a los ingresos por inteligencia artificial para manejar el exceso de ganancias. Lo conseguido podría utilizarse para apoyar a los jóvenes, garantizar ingresos básicos a las comunidades de pescadores y granjeros, apoyar a los artistas y mejorar las pensiones de los mayores. El funcionario señala que no se trata de un simple acto de re distribución, sino que es una forma de asegurar la estabilidad social.
Tampoco se trata de una idea que haya aparecido en solitario. Los trabajadores de Samsung Electronics han comenzado a demandar que se eliminen los topes en las bonificaciones por rendimiento. Un punto que parece bastante lógico dado que el incremento en los beneficios que están teniendo las empresas. También hay que considerar que los beneficios y estímulos ofrecidos desde el gobierno a la industria han supuesto menos beneficios para los granjeros y los pescadores.
Es el momento en que veremos si lo que las empresas dicen que la IA le puede dar a la sociedad es verdad, o no.





