Durante el mes de julio el FBI informó que estaba investigando una serie de ataques a los sistemas de distribución de aguas de Estados Unidos. Hasta donde sabemos las incursiones contra estos objetivos no han cesado y el principal sospechoso es Irán. Aunque no se ha producido una acusación formal, Irán ya he realizado ataques similares con anterioridad y se encuentra actualmente en un conflicto armado con el país norteamericano.
En los ataques se han afectado una variedad de dispositivos dentro de los sistemas, incluyendo los operadores lógicos programables. Estos ingenios son los responsables de monitorear la información suministrada por los sensores y activar o desactivar la bombas hidráulicas.
No es la primera vez que ocurre, pero la escala es importante.
Atacan a la principal empresa de servicio de aguas en Estados Unidos
El riesgo es importante porque un hackeo no solo podría afectar al abastecimiento, también podría impedir un control confiable sobre la composición del agua y poner en peligro a la población.
Un poco de sentido común
Paul Nakasone ex jefe de la NSA, el servicio de contra espionaje estadounidense, también cree que Irán está detrás de los ataques. Por lo menos está seguro de que tienen la capacidad para llevarlos a cabo. Pero lo más destacado de los dichos del ex funcionario está relacionado sobre la conectividad de los centros de tratamiento. Y replica reflexiones que seguro muchos de nuestros lectores habrán realizado. Afirma: “Necesitamos mantener estándares más elevados. Estos controladores no deberían estar conectados a Internet”.
Vulnerables
Como hemos señalado anteriormente, los centros de distribución de agua tienen fondos escasos y sistemas de seguridad antiguos. Ni siquiera tienen equipos de seguridad dedicados. Unos 12 estados en Estados Unidos han señalado que sus sistemas de aguas han sido atacados.





