Una encuesta del Pew Research Center realizada en Estados Unidos apunta que la preocupación sobre los efectos de la inteligencia artificial se ha incrementado durante los últimos años. De principio la tecnología nunca fue demasiado popular. En 2021 el 37% de los encuestados señaló sentirse más preocupado que entusiasmado. En el otro extremo se ubicaba solo el 18%. Para 2023 el 52% afirmaba tener sentimientos más negativos que positivos y su contraparte había caído al 10%. Esta proporción se ha mantenido desde entonces hasta 2026, con variaciones menores.
En este punto tenemos que decir que hemos visto muchísimos casos de inteligencia artificial aplicada a la ciencia y medicina con fantásticos resultados. Pero el impacto en el empleo, la seguridad de las personas, la privacidad y otras tantas problemáticas ha sido mucho más directa y evidente. Lo que hace lógico que la gente esté más preocupada que entusiasmada, aunque conozcan casos de aplicación positiva.
Movimientos por edad
La investigación revela que la preocupación que causa la tecnología ha aumentado tanto entre los menores de 30 años como en los mayores. Pero hay algunos detalles interesantes. La proporción de personas que están más preocupadas que entusiasmadas creció mucho entre los jóvenes de 18 a 29 años. En 2022 era del 31%, ahora es del 55%. En la franja de entre 50 y 64 años tuvo su pico en 2023, pero desde entonces ha caído hasta el 47%.
Por otro lado, la proporción de gente que se ha mostrado más entusiasmada que preocupada ha caído en todos los rangos etarios. La caída entre los más jóvenes ha sido notable, pasando de un 25% a un 11%. A medida que nos movemos a los grupos de mayor edad se aprecia una mayor estabilidad.
El trabajo
La gran preocupación por la IA es la preocupación que todos los movimientos de automatización han producido, la pérdida del trabajo. En 2024 el 64% de los encuestados consideraron que habría menos trabajo por la IA. En 2026 esa opinión es sostenida por el 71%.
No son solo los despidos los que provocan esta forma de pensar. Son también los mismos empresarios que a veces tienen la extraña actitud de presumir de los recortes de personal como avances inevitables. Como es lógico, el pesimismo en este área ha crecido mucho más entre el segmento de 30 a 49, y en los jóvenes de 18 a 29.





