La industria de la inteligencia artificial atraviesa un momento de tensión. Muchas compañías han señalado que es el momento de bajar el ritmo y concentrarse en la seguridad. Allí tenemos a Sam Altman, Dario Amodei y Elon Musk, los máximos dirigentes de tres de las más importantes organizaciones. Pero existen otros que ven esta postura como un error, o como una opción poco conveniente.
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La llamada
Jensen Huang recibió una llamada de Donald Trump el lunes, mientras estaba en un encuentro público. Pura coincidencia, por supuesto. El ejecutivo hizo los ajustes para que todos escucharan el intercambio.
El tema que había estado discutiendo Huang hasta entonces había sido precisamente la decisión de las desarrolladoras. Trump señaló que mucha gente iba a caer en manos de China si el desarrollo de la tecnología sufría un cambio. “…nosotros no vamos a dejar que eso pase, es un engaño”, señaló el mandatario. Huang coincidió “Está en lo cierto. No vamos a dejar que eso pase, señor”. Trump agregó luego: “Tenemos que ser algo cuidadosos, hacer algunas cosas y hacerlas con prudencia, pero eso no quiere decir que tenemos que detener una industria”.
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Las leyes
El martes el líder de Nvidia se refirió a la posición que han tomado Anthropic y OpenAI abogando por la introducción de un marco legislativo para la investigación. “No necesitamos leyes, necesitamos estándares”, apuntó. Huang planteó la situación como un asunto de ingeniería, no legal. Afirmó que las empresas deben probar sus productos para ver si son seguros, si no pasan esos exámenes no deberían lanzarlos al mercado. Esta decisión es más sencilla que ponerle reglas a las IA.
Pero la argumentación del empresario es algo confusa. Afirma que las empresas deben enfrentarse al dilema de la velocidad y la seguridad y decidir como moverse. Pero también que es posible tener ambas.
Un interés diferente
Algo que debemos tener en claro que las desarrolladoras y Nvidia no tienen exactamente los mismos intereses. Las primeras compiten fuertemente entre ellas, han invertido enormes sumas de dinero para no quedarse atrás en el desarrollo. Pero en algún punto deben definir un negocio y necesitan un mercado propicio, que confié en ellas. Nvidia es la principal proveedora de la industria. Se beneficia enormemente de la competencia entre sus clientes. También se ha convertido en una de las grandes financiadoras del crecimiento de estas empresas.
Para las primeras bajar un poco el ritmo de forma consensuada sería una bendición. Para Nvidia podría significar una reducción en sus ingresos. Y eso es algo que no puede permitir, no señor.





