La guerra en Irán ha tenido muchas consecuencias. La más notoria es posiblemente el aumento en el precio de los combustibles. Pero tendríamos que dedicar muchas líneas solo para mencionar al pasar el total de los daños y problemas producidos. Entre los problemas causados hay uno que nos resulta particularmente interesante. Amazon Web Services ha señalado que luego de los ataques que se han producido a sus instalaciones en el Golfo Pérsico datos de sus clientes se habrían perdido completamente.
Todo en un solo país
Los centros de datos de la empresa en Baréin fueron atacados por drones iraníes. Un destino similar tuvieron los edificios en los Emiratos Árabes Unidos. Lamentablemente los datos de los clientes de AWS no pudieron ser restaurados y muchos de ellos no tenían copias de seguridad en otros países.
Lo ocurrido resulta interesante porque muchos países han establecido políticas estrictas sobre donde deben almacenarse los datos de sus organismos estatales, empresas y ciudadanos. La lógica es evitar que otros gobiernos puedan acceder a ellos gracias a marcos legislativos locales.
Pero en este caso esa misma medida de seguridad ha probado ser una debilidad. Los centros de datos habían quedado fuera de operación desde los primeros ataques. Pero recién el martes la empresa comenzó a hablar sobre las posibles consecuencias.
Planes a futuro
Para los países de la región este incidente supone un problema. Han estado impulsando la idea de que pueden ser líderes en la industria del procesamiento de datos y los servicios de inteligencia artificial. Pero la inestabilidad del mundo real ha tenido consecuencias.
Aunque algunas empresas han señalado que mantienen sus planes de inversión en la región, entre ellas Amazon, están considerando adaptaciones. Existe la posibilidad de que construyan sus centros de datos bajo tierra.




