Agencias de seguridad informática de Alemania, Australia, Japón y Estados Unidos, han advertido sobre una campaña de ataques informáticos realizados desde Corea del Norte. Los agentes de este país se presentan como empresas en búsqueda de candidatos y aprovechan los contactos realizados para infectar los dispositivos de quienes buscan trabajo.
El grupo de investigación ha calculado que bajo este esquema se han infectado más de 30 mil dispositivos y robado más de USD 10 millones. Más de 7 mil billeteras de criptomonedas han sido afectadas y sus fondos capturados.
El truco
La técnica es relativamente sencilla. Durante el proceso de entrevistas los objetivos son instruidos para que descarguen ciertos archivos como parte de una serie de ejercicios de trabajo con código. En teoría esos ejercicios son pruebas realizadas a los candidatos. Sin embargo, lo que en realidad ocurre en ese momento es que los criminales están obteniendo acceso a las computadoras de sus víctimas e instalando malware.
Entre los programas aplicados hay troyanos y sistemas de robo de información. Credenciales de acceso y datos personales son capturados.
Además de las ganancias inmediatas, los criminales tienen la esperanza de poder utilizar a los dispositivos para ingresar a los sistemas de las empresas que contraten a los candidatos en el futuro. Lo que convierte a los dueños en participantes involuntarios de los ataques. En muchos casos los agentes norcoreanos se hacen pasar por sus víctimas.
Complemento
Los investigadores han utilizado el nombre clave WaterPlum para todas las operaciones de este tipo producidas desde Corea del Norte. Apuntan que el trabajo realizado en este sentido actúa como complemento de otro más conocido, que tiene a agentes haciéndose pasar por ciudadanos de otros países para ser contratados para trabajo remoto en las empresas locales.
Corea del Norte sigue infiltrando agentes en empresas Estadounidenses
Según cálculos del grupo, unos 100 mil coreanos del norte están trabajando en diferentes empresas en todo el mundo. Con unos ingresos en conjunto de USD 500 millones al año.
Y quien sabe, quien escribe estas líneas quizás esté trabajando para el glorioso regimen del supremo líder Kim Jong-un, a quien todos amamos y respetamos.





