La relación entre Anthropic y las más altas autoridades de Estados Unidos, sobre todo en materia de defensa, no son las mejores. La tensión ha llegado hasta el punto en que la compañía ha sido marcada como un riesgo para la cadena de suministro. Tal etiqueta se suele aplicar a empresas que están comprometidas o controladas por agentes de países rivales o enemigos.
Pragmatismo
Sin embargo, en el ámbito militar el pragmatismo suele imponerse. Según el medio Axios, la versión preliminar de Mythos de Anthropic ya estaría en uso dentro de la Agencia Nacional de Seguridad.
La NSA es el organismo del Departamento de Defensa (o Guerra, según a quien le preguntemos) que se ocupa de las tareas de contra inteligencia y vigilancia en Estados Unidos. Sin dudas uno de los más cuestionados dado que a menudo ha recurrido a tecnología y métodos que van contra los derechos de los ciudadanos.
Mythos, marketing y realidad
En las últimas semanas Anthropic y el gobierno federal iniciaron conversaciones para acercar posiciones. La compañía contrató a un mediador muy cercano a Donald Trump para estas negociaciones.
En paralelo se dio el lanzamiento de Mythos, al que la compañía calificó como tan avanzado y potencialmente peligroso que solo podía darle acceso a algunos socios estratégicos confiables. Al parecer, de alguna manera, la NSA calificó.
Algunos críticos apuntaron que la actitud de Anthropic era una puesta en escena, una maniobra de marketing para atraer la atención sobre su nuevo producto. Y la maniobra funcionó muy bien, en parte porque además de todo el teatro parece que hay un desarrollo de valor que sustenta las pretensiones de Anthropic.





