SpaceX presentó su primer reporte trimestral desde que se convirtió en una compañía pública. Tuvo la oportunidad de alardear de un incremento en sus ganancias de un 92%. También apuntó a la adquisición de Cursor por unos USD 60 mil millones. El lanzamiento de la versión más avanzada de Grok. Acuerdos de servicios en la nube por más de USD 14 mil millones y contratos gubernamentales por USD 6 mil millones.
Sin embargo sus acciones cayeron un 9%. Como consecuencia el valor de las mismas quedó por debajo de los USD 135 con el que habían salido al mercado.
El peso de los centros de datos
El hecho es que la empresa sigue con un balance negativo de más de USD 500 millones. Aunque esto suponga una mejora respecto a los mil millones del periodo anterior.
SpaceX presenta sus resultados como una demostración de las ventajas de la integración de las empresas que ha ido adquiriendo. Muchas de ellas dirigidas por Elon Musk. Pero desde otro punto de vista cada adquisición ha sido una manera de salvar un proyecto que por si mismo parecía tener un destino incierto. Suena bien para un empresario, pero a los inversores no les gusta mezclar el dinero bueno con el malo. Actualmente negocios sólidos, como Starlink, están financiando grandes apuestas a futuro, como la construcción de los centros de datos para IA. Es el aumento de los gastos en este sector el que preocupa. El jefe de finanzas de la empresa señaló que las inversiones se mantendrían elevadas, y hasta ahora llevan acumuladas unos USD 15,8 mil millones.
Mejor pero todavía muy lejos
Los ejecutivos de SpaceX insisten en que la infraestructura en inteligencia artificial ha comenzado a generar los ingresos para su expansión. Los avances son ciertos. Durante el segundo trimestre el sector ofreció ingresos por unos USD 2600 millones, el triple que lo conseguido en igual periodo el año pasado. Pero gasto unos USD 18400 millones en las instalaciones.





