VIE, 18 / FEB / 2011

«Si nos estancamos con medidas proteccionistas vamos a desaparecer»

Carlos Simone, gerente de CAMOCA, la cámara que agrupa a los fabricantes de computadoras de Argentina, habló con RedUSERS sobre el nuevo freno a las importaciones en productos de tecnología que dictaminó la secretaría de industria. «Esto es un paso más a las prebendas que se le da a la gente de Tierra del Fuego desde el impuestazo», aseguró el industrial que en una entrevista a fondo compartió  los detalles de esta nueva medida restrictiva que impacta seriamente en los consumidores finales. Y confirmó lo que muchos temían: las notebooks y netbooks no escaparon a la medida. Tal como publicamos esta mañana, la ministra de Industria Débora Giorgi, firmó una resolución para extender la aplicación del sistema de Licencias No Automáticas a un nuevo conjunto de productos importados, que a partir de hoy serán monitoreados -restringidos- en su ingreso al país: en ese grupo se encuentran electrónicos de consumo como cámaras de fotos, televisores LCD, reproductores digitales, y también notebooks y netbooks. Con el sonido de la bomba retumbando en nuestros tímpanos, salimos a buscar la palabra de quiénes más involucrados estarían en el asunto, y dimos con la gente de CAMOCA, la cámara que nuclea a todos los fabricantes de computadoras. En este sentido, Carlos Simone, gerente de la cámara, se prestó al diálogo y en una charla a fondo nos blanqueó la cuestión. Para empezar, el industrial comenzó explicando la situación desde una perspectiva histórica: «Cada vez que se toman medidas extremas y no se trata de mantener un equilibrio entre la industria nacional, lo importado, la demanda, el desarrollo tecnológico, hay un montón de componentes que hacen a que todo se complemente. Lo de restringir las importaciones ya pasó con Alfonsín, por ejemplo, pero cuando apareció un Ministro de Economía que se hartó de las restricciones y de todas las prebendas que se les dan a determinadas industrias, se liberó la importación y allí se vuelve a iniciar todo el problema nuevamente. Así es cíclicamente desde hace 50 años: protegemos y después nos vamos al otro extremo, protegemos y nos vamos al otro extremo». – En este caso puntual, hablando de las Licencias No Automáticas, ¿cuál es la posición de la cámara? – Esta es una medida más, de todos modos a mí me da mucho miedo. Soy defensor de la industria, he nacido por la industria y estoy conectado con la industria. Acá en CAMOCA están todos los fabricantes de computadoras y defiendo la industria. Pero no defiendo las barbaridades. La posición de la cámara es tratar de mantener el equilibrio, que los productos se vayan desarrollando tecnológicamente, y se mejore la productividad y la calidad del producto. Trabajamos para eso. – ¿Cuál fue la excusa de la cartera de Industria para restringir las importaciones? – Yo creo que hay varios motivos. Vengo de casa de gobierno donde la presidenta hizo un acto de adjudicación de la licitación de 1,5 millones de computadoras por el plan Conectar Igualdad y bueno, habló en reiteradas oportunidades, que esto iba en apoyo de la industria nacional y que la mayoría de los equipos están asignados a ensambladores del continente y de Tierra del Fuego, cosa que sí es cierta, y que para la próxima licitación ella deseaba que todos los equipos fueran nacionales. En esto estoy de acuerdo, sería necio no estarlo, lo que pasa es que a ese deseo hay que acompañarlo con fuertes políticas de incentivo, no sólo de incentivo industrial, sino de promover la calidad y la inversión de desarrollos tecnológicos. Si no hacés eso te vas a quedar en el tiempo, vamos a tener una computadora dentro de 5 años que no existe en el mundo, algo obsoleto y nos vamos a quedar siglos atrás para competir. – ¿Cuánto entonces de esta medida tiene que ver con TDF? – Yo creo que esto es un paso más a las prebendas que se le da a la gente de Tierra del Fuego. Porque en definitiva, en el mercado continental, si realmente nos esmeráramos, podríamos competir con las máquinas importadas tranquilamente, con algunos retoques claro, pero sin la necesidad de una medida tan drástica como esta. – ¿Es cierto que las notebook también se ven afectadas en las restricciones? – Ingresan las portátiles y los monitores, que son los productos que pidió TDF en su momento. A las portátiles las habíamos podido bajar, a los monitores no. Fijate que de cualquier forma, siguieron insistiendo, y le dieron a TDF una tercera parte de la licitación de netbooks y ahora siguen aplicando medidas protegiendo a la industria fueguina. – ¿La medida impactará en los consumidores finales? – Sí, porque  se va a restringir la oferta. Mirá, de los equipos importados en Argentina el año pasado, un 62% fueron importados por empresas multinacionales extranjeras radicadas ahí o filiales de empresas extranjeras. Y el otro 38% fueron importadas por empresas nacionales. Hay muchas empresas que importan HP para vender HP. – Como hacen los mayoristas de informática… – Claro. La medida está impactando sobre el importador nacional y el comercializador nacional, aparte de estar impactando sobre el ensamblador, sobre las empresas filiales o subsidiarias o lo que fuera de multinacionales o extranjeras. – ¿La medida es sólo restrictiva o existe una suba de precios en los productos a importar? – Esta restricción a las importaciones no quiere decir que suben el precio para importar, sino que van a dar cupos para ingresar productos. O sea, en 2010 se importaron 1,5 millones de portátiles, venían de 800 mil en 2009. Eso quiere decir que se fue duplicando en los últimos tres años la cantidad de portátiles importadas. Lógicamente ese debe haber sido el pie de argumento para decirle a Giorgi: “Nos van a invadir, va a desaparecer la industria local de computadoras, hay que tomar alguna medida”. Desde acá esa medida no la pedimos, no hicimos ninguna gestión porque consideramos que sí somos eficientes y queremos producir bien en calidad y en volumen, todavía tenemos posibilidades de competir, importando partes y piezas de China como lo hace todo el mundo ¿no? Nosotros no inventamos la pólvora, la inventaron los chinos, y lógicamente si HP las fabrica en China, Toshiba, Lenovo, Dell, y muchos más también, por algo será. – Es que en Argentina la mayoría de las empresas hace eso, no es misterio… – Obvio que no lo es. Nosotros podemos hacer un producto también chino-argentino, siempre fui partidario de antes de no hacer nada prefiero ensamblar y tener participación en la mano de obra. Frente al producto terminado, que viene con la cajita, la mochila, el bolsito, poder ensamblar cinco piezas y ponerle una marca nacional, prefiero ensamblar esas cinco piezas y ponerle la marca nacional, sin dudas, a no hacer absolutamente nada. Siempre va a ser mano de obra nacional la que interviene, no la que uno desea, nunca total, pero si parcial, lo cual también es importante. Hoy está Banghó que tiene en su planta 170 afectados a la línea de montaje, EXO tiene 70 u 80 personas, si lo multiplicás por la cantidad de equipos ensamblados en el país tenés una mano de obra directa total de 4 o 5 mil personas, sumado a lo que es embalaje, mano de obra indirecta que hacen manuales y cajas, cables, etc, tenes 30 mil personas ocupadas. – Y con respecto a las multinacionales que amenazaron con abandonar el país, como HP y Dell ¿qué crees que va a suceder? – HP no va a abandonar, estas marcas tienen las espaldas suficientes para aguantar esto. Además, te digo que ninguna de estas medidas es eterna, todas las experiencias anteriores terminaron fracasando porque se fueron al extremo. Si te vas al extremo, esto va a fracasar. Van a seguir haciendo la notebook de 2 GB de RAM y disco de 250 y el tipo que está usando ese equipamiento en su casa, en su oficina, no va a quedar satisfecho. Lo que se le va a ofrecer va a ser lo que siempre sucedió: el industrial aprovecha y cobra ese producto a un precio que no vale porque esto no va a durar toda la vida. Entonces, este tipo se va a EEUU y se trae su máquina, se trae un producto competente. – Pero la realidad es que hay gente que defiende a muerte esta clase de medidas…. – El problema es que hay mucha gente joven que cree que esto es una ventaja espectacular y que ha durado toda la vida y que se van a salvar. Muchos se salvaron, cerraron la fábrica, echaron a las 50 personas que tenían y tienen departamentos en Miami, y bueno, en eso yo no estoy de acuerdo. El primer mundo es primer mundo por la constancia que tuvieron en desarrollar industria, tecnología, educación, científicos, formación de profesionales, gente que desarrolla los productos. La riqueza de los países del primer mundo está en los cerebros, no en la fábrica o en los galpones. Lo que es masivo se los dan a China. Se quedan con aquello que es muy especial, de elaboración y pensamiento, los científicos, las mentes avanzadas en el desarrollo de software y nuevos procesadores. Lo que es inventar y desarrollar cosas nuevas. Ustedes saben cómo en el último año se aceleró la competencia y el desarrollo de productos, durante 20 años fueron superándose geométricamente. Existe una vorágine de equipos donde los procesadores cambian cada seis meses, desaparecen los rígidos y existen memorias con almacenamiento infernal, esto se aceleró de forma espectacular. – Algo que no podrá suceder aquí con restricciones…. – Si nosotros nos estancamos o nos quedamos por medidas proteccionistas durante 2 años, desaparecemos. Es la verdad. Está bien, los chinos no te van a vender cosas viejas, pero siempre vas a comprar lo más viejo y lo más barato. No vas a tener competencia. Ese es el Ford Falcon, un producto que se seguía fabricando, y que cualquier turista del mundo lo veía como un aparato extraño y se preguntaba “y esto qué es”. No soy partidario de estas cosas, si bien defiendo la industria, hay que buscar equilibrio, racionalidad, darle a la inversión y al desarrollo. – Pero TDF dice que exporta tecnologías y que están desarrollando una industria real… – De lo que TDF exportó al continente el año pasado, el 50% de eso lo importó como productos terminados. Es decir, lo importó terminado, y lo re-exportó al continente de la misma forma que lo había importado. Ese es el ejemplo de la industria fueguina, en todo, celulares, noteboks, todo. Por ahí le ponen etiqueta y entonces es Industria Fueguina. Con esos antecedentes cómo vas a confiar que haya desarrollo tecnológico o inversión. Es imposible. Por Leandro Piñeiro

Carlos Simone, gerente de CAMOCA, la cámara que agrupa a los fabricantes de computadoras de Argentina, habló con RedUSERS sobre el nuevo freno a las importaciones en productos de tecnología que dictaminó la secretaría de industria. «Esto es un paso más a las prebendas que se le da a la gente de Tierra del Fuego desde el impuestazo», aseguró el industrial que en una entrevista a fondo compartió  los detalles de esta nueva medida restrictiva que impacta seriamente en los consumidores finales. Y confirmó lo que muchos temían: las notebooks y netbooks no escaparon a la medida.

Tal como publicamos esta mañana, la ministra de Industria Débora Giorgi, firmó una resolución para extender la aplicación del sistema de Licencias No Automáticas a un nuevo conjunto de productos importados, que a partir de hoy serán monitoreados -restringidos- en su ingreso al país: en ese grupo se encuentran electrónicos de consumo como cámaras de fotos, televisores LCD, reproductores digitales, y también notebooks y netbooks. Con el sonido de la bomba retumbando en nuestros tímpanos, salimos a buscar la palabra de quiénes más involucrados estarían en el asunto, y dimos con la gente de CAMOCA, la cámara que nuclea a todos los fabricantes de computadoras.

En este sentido, Carlos Simone, gerente de la cámara, se prestó al diálogo y en una charla a fondo nos blanqueó la cuestión. Para empezar, el industrial comenzó explicando la situación desde una perspectiva histórica: «Cada vez que se toman medidas extremas y no se trata de mantener un equilibrio entre la industria nacional, lo importado, la demanda, el desarrollo tecnológico, hay un montón de componentes que hacen a que todo se complemente. Lo de restringir las importaciones ya pasó con Alfonsín, por ejemplo, pero cuando apareció un Ministro de Economía que se hartó de las restricciones y de todas las prebendas que se les dan a determinadas industrias, se liberó la importación y allí se vuelve a iniciar todo el problema nuevamente. Así es cíclicamente desde hace 50 años: protegemos y después nos vamos al otro extremo, protegemos y nos vamos al otro extremo».

– En este caso puntual, hablando de las Licencias No Automáticas, ¿cuál es la posición de la cámara?

– Esta es una medida más, de todos modos a mí me da mucho miedo. Soy defensor de la industria, he nacido por la industria y estoy conectado con la industria. Acá en CAMOCA están todos los fabricantes de computadoras y defiendo la industria. Pero no defiendo las barbaridades. La posición de la cámara es tratar de mantener el equilibrio, que los productos se vayan desarrollando tecnológicamente, y se mejore la productividad y la calidad del producto. Trabajamos para eso.

– ¿Cuál fue la excusa de la cartera de Industria para restringir las importaciones?

– Yo creo que hay varios motivos. Vengo de casa de gobierno donde la presidenta hizo un acto de adjudicación de la licitación de 1,5 millones de computadoras por el plan Conectar Igualdad y bueno, habló en reiteradas oportunidades, que esto iba en apoyo de la industria nacional y que la mayoría de los equipos están asignados a ensambladores del continente y de Tierra del Fuego, cosa que sí es cierta, y que para la próxima licitación ella deseaba que todos los equipos fueran nacionales. En esto estoy de acuerdo, sería necio no estarlo, lo que pasa es que a ese deseo hay que acompañarlo con fuertes políticas de incentivo, no sólo de incentivo industrial, sino de promover la calidad y la inversión de desarrollos tecnológicos. Si no hacés eso te vas a quedar en el tiempo, vamos a tener una computadora dentro de 5 años que no existe en el mundo, algo obsoleto y nos vamos a quedar siglos atrás para competir.

– ¿Cuánto entonces de esta medida tiene que ver con TDF?

– Yo creo que esto es un paso más a las prebendas que se le da a la gente de Tierra del Fuego. Porque en definitiva, en el mercado continental, si realmente nos esmeráramos, podríamos competir con las máquinas importadas tranquilamente, con algunos retoques claro, pero sin la necesidad de una medida tan drástica como esta.

– ¿Es cierto que las notebook también se ven afectadas en las restricciones?

Ingresan las portátiles y los monitores, que son los productos que pidió TDF en su momento. A las portátiles las habíamos podido bajar, a los monitores no. Fijate que de cualquier forma, siguieron insistiendo, y le dieron a TDF una tercera parte de la licitación de netbooks y ahora siguen aplicando medidas protegiendo a la industria fueguina.

– ¿La medida impactará en los consumidores finales?

– Sí, porque  se va a restringir la oferta. Mirá, de los equipos importados en Argentina el año pasado, un 62% fueron importados por empresas multinacionales extranjeras radicadas ahí o filiales de empresas extranjeras. Y el otro 38% fueron importadas por empresas nacionales. Hay muchas empresas que importan HP para vender HP.

– Como hacen los mayoristas de informática…

– Claro. La medida está impactando sobre el importador nacional y el comercializador nacional, aparte de estar impactando sobre el ensamblador, sobre las empresas filiales o subsidiarias o lo que fuera de multinacionales o extranjeras.

– ¿La medida es sólo restrictiva o existe una suba de precios en los productos a importar?

– Esta restricción a las importaciones no quiere decir que suben el precio para importar, sino que van a dar cupos para ingresar productos. O sea, en 2010 se importaron 1,5 millones de portátiles, venían de 800 mil en 2009. Eso quiere decir que se fue duplicando en los últimos tres años la cantidad de portátiles importadas. Lógicamente ese debe haber sido el pie de argumento para decirle a Giorgi: “Nos van a invadir, va a desaparecer la industria local de computadoras, hay que tomar alguna medida”. Desde acá esa medida no la pedimos, no hicimos ninguna gestión porque consideramos que sí somos eficientes y queremos producir bien en calidad y en volumen, todavía tenemos posibilidades de competir, importando partes y piezas de China como lo hace todo el mundo ¿no? Nosotros no inventamos la pólvora, la inventaron los chinos, y lógicamente si HP las fabrica en China, Toshiba, Lenovo, Dell, y muchos más también, por algo será.

– Es que en Argentina la mayoría de las empresas hace eso, no es misterio…

– Obvio que no lo es. Nosotros podemos hacer un producto también chino-argentino, siempre fui partidario de antes de no hacer nada prefiero ensamblar y tener participación en la mano de obra. Frente al producto terminado, que viene con la cajita, la mochila, el bolsito, poder ensamblar cinco piezas y ponerle una marca nacional, prefiero ensamblar esas cinco piezas y ponerle la marca nacional, sin dudas, a no hacer absolutamente nada. Siempre va a ser mano de obra nacional la que interviene, no la que uno desea, nunca total, pero si parcial, lo cual también es importante. Hoy está Banghó que tiene en su planta 170 afectados a la línea de montaje, EXO tiene 70 u 80 personas, si lo multiplicás por la cantidad de equipos ensamblados en el país tenés una mano de obra directa total de 4 o 5 mil personas, sumado a lo que es embalaje, mano de obra indirecta que hacen manuales y cajas, cables, etc, tenes 30 mil personas ocupadas.

– Y con respecto a las multinacionales que amenazaron con abandonar el país, como HP y Dell ¿qué crees que va a suceder?

– HP no va a abandonar, estas marcas tienen las espaldas suficientes para aguantar esto. Además, te digo que ninguna de estas medidas es eterna, todas las experiencias anteriores terminaron fracasando porque se fueron al extremo. Si te vas al extremo, esto va a fracasar. Van a seguir haciendo la notebook de 2 GB de RAM y disco de 250 y el tipo que está usando ese equipamiento en su casa, en su oficina, no va a quedar satisfecho. Lo que se le va a ofrecer va a ser lo que siempre sucedió: el industrial aprovecha y cobra ese producto a un precio que no vale porque esto no va a durar toda la vida. Entonces, este tipo se va a EEUU y se trae su máquina, se trae un producto competente.

– Pero la realidad es que hay gente que defiende a muerte esta clase de medidas….

El problema es que hay mucha gente joven que cree que esto es una ventaja espectacular y que ha durado toda la vida y que se van a salvar. Muchos se salvaron, cerraron la fábrica, echaron a las 50 personas que tenían y tienen departamentos en Miami, y bueno, en eso yo no estoy de acuerdo. El primer mundo es primer mundo por la constancia que tuvieron en desarrollar industria, tecnología, educación, científicos, formación de profesionales, gente que desarrolla los productos. La riqueza de los países del primer mundo está en los cerebros, no en la fábrica o en los galpones. Lo que es masivo se los dan a China. Se quedan con aquello que es muy especial, de elaboración y pensamiento, los científicos, las mentes avanzadas en el desarrollo de software y nuevos procesadores. Lo que es inventar y desarrollar cosas nuevas. Ustedes saben cómo en el último año se aceleró la competencia y el desarrollo de productos, durante 20 años fueron superándose geométricamente. Existe una vorágine de equipos donde los procesadores cambian cada seis meses, desaparecen los rígidos y existen memorias con almacenamiento infernal, esto se aceleró de forma espectacular.

– Algo que no podrá suceder aquí con restricciones….

– Si nosotros nos estancamos o nos quedamos por medidas proteccionistas durante 2 años, desaparecemos. Es la verdad. Está bien, los chinos no te van a vender cosas viejas, pero siempre vas a comprar lo más viejo y lo más barato. No vas a tener competencia. Ese es el Ford Falcon, un producto que se seguía fabricando, y que cualquier turista del mundo lo veía como un aparato extraño y se preguntaba “y esto qué es”. No soy partidario de estas cosas, si bien defiendo la industria, hay que buscar equilibrio, racionalidad, darle a la inversión y al desarrollo.

– Pero TDF dice que exporta tecnologías y que están desarrollando una industria real…

– De lo que TDF exportó al continente el año pasado, el 50% de eso lo importó como productos terminados. Es decir, lo importó terminado, y lo re-exportó al continente de la misma forma que lo había importado. Ese es el ejemplo de la industria fueguina, en todo, celulares, noteboks, todo. Por ahí le ponen etiqueta y entonces es Industria Fueguina. Con esos antecedentes cómo vas a confiar que haya desarrollo tecnológico o inversión. Es imposible.

Por Leandro Piñeiro

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