MAR, 22 / SEP / 2026

Reparto con drones no deja felices a vecinos

En la ciudad de Richardson, EEUU, Amazon lleva adelante una de sus pruebas piloto. Aunque las entregas son convenientes y los dispositivos funcionan, el ruido y algunos paquetes lanzados desde altura han hecho enojar a los residentes.

En junio Amazon inició un periodo de prueba para la entrega de productos a través de una flota de drones. Uno de los lugares elegidos fue la ciudad de Richardson, en el área suburbana de Texas, Estados Unidos. Por un precio relativamente económico todos los usuarios Prime de Amazon podían elegir este medio que aseguraba una espera máxima de 30 minutos. Las unidades elegidas fueron los MK30, que están diseñados especialmente para operar en zonas residenciales. Se mueven con agilidad y precisión y puede pasar por lugares apretados.

Amazon había anunciado en agosto que expandiría su servicio de reparto aéreo a unos 500 pueblos y ciudades en Estados Unidos para fin de año. No es la única compañía con esta tecnología, pero sí la más grande. La Administración Federal de la Aviación ha calculado que la matrícula de drones podría pasar de 890 mil a unos 3,5 millones para 2030.

La tecnología ha madurado y parece lista para dar el gran salto. Pero todavía queda por ver el impacto real en la vida de las personas. Y ahí la cosa se complica un poco.

El futuro de los drones

Muchos en Richardson han elogiado el sistema señalando que supone una reducción en el tráfico terrestre. Menos camionetas yendo de un lado para otro. Pero la experiencia real no ha sido del todo favorable. Una buena parte de los vecinos han señalado que el zumbido constante de los drones se ha convertido en una verdadera molestia. Altera la vida diaria y supone una preocupación sobre la privacidad.

Amazon afirma que el ruido es como el del ventilador cuando trabaja a poca potencia, y que las quejas por este motivo son mínimas.

Pero como suele ocurrir todo depende de la ubicación. Los vecinos que están cerca del centro de distribución de Amazon no escuchan los drones ocasionalmente, cuando hacen un pedido o un vecino compra algo. Pueden oir los viajes de cientos de unidades yendo y viniendo todos los días. Y según señalan el sonido es más parecido al de una cortadora de pasto. Esto supone que el ruido está presente en sus vidas aún cuando no están en sus jardines, sino en el interior de sus hogares.

Otro problema que han apuntado los vecinos es que en muchos casos los pedidos no son entregados debidamente. Los drones deberían descender lentamente y dejar sus cargas en el suelo. En cambio a veces dejan caer los paquetes. Algunas paquetes han quedado abandonados donde no deberían, otros han caído sobre las piscinas.

Pero quizás este problema es más fácil de corregir que el ruido.

Vecinos en acción

La FAA ha examinado el impacto ambiental y lo ha desestimado como insignificante. Esto ha caído muy mal entre los más afectados. Como resultado de todos estos problemas lo vecinos de Richardson se han organizado en grupos contra el uso de los drones. Y han comenzado a advertir a otras ciudades que no deben confiar en lo que dice la empresa ocurrirá con los drones.

A favor de Amazon hay que señalar que cuando ha podido la empresa ha respondido a los reclamos de vecinos y ha cambiado la ruta de los drones.

Comentarios
¡Comparte esta noticia!
TAGS

Comments are closed.