Como es bien sabido, Estados Unidos y China están enfrentadas en el plano del comercio y el desarrollo de tecnologías de alto valor estratégico. Entre ellas una de las que más se destaca es la inteligencia artificial. Como consecuencia de esto el país norteamericano tiene una lista negra de empresas. Las organizaciones allí listadas tienen, o son sospechosas de tener, vínculo con el ejercito chino.
Las compañías estadounidenses no tienen prohibido comerciar con las empresas listadas. Pero las agencias gubernamentales si tienen prohibido tratar con las empresas chinas y cualquier otra empresa que trate con ellas a nivel comercial y comparta tecnología. Es una medida de seguridad que puede ser polémica, pero tiene su lógica.
Buscando un alivio
Así pues, la intención de Apple de comprar chips de la fabricante CXMT es un asunto delicado. Dado que podría quedar afuera de cuanta oportunidad de negocios se abriera en el ámbito gubernamental. Y eso puede suponer varios millones.
La compañía está tratando de obtener una especie de visto bueno para la compra de chips de memoria. La idea es expandir un poco su red de proveedores y paliar la escasez que lleva a un aumento de costos. El lector recordará que hace poco le contamos como la empresa había advertido que ya no podría absorber todos los aumentos en los costos que se estaban produciendo.
Actualmente Apple es cliente de las tres principales proveedoras de chips de memoria a nivel mundial. Las surcoreanas Samsung Electronics y SK Hynix y la estadounidenses Micron.
Posibilidades y resistencia
Una posibilidad para la compañía sería utilizar los chips adquiridos en China para los iPhones que vende en el mercado chino. Aunque esto supondría la necesidad de verificar que los componentes no terminen en el mercado estadounidense.
Aún cuando Apple obtenga el visto bueno de la Casa Blanca es posible que tenga problemas en el Congreso, donde ambos partidos miran con desconfianza al país asiático.





