En lo que se refiere a la implementación de nueva tecnología las empresas saben que realizar cambios demasiado tarde puede ser fatal, pero estar entre las primeras también tiene muchos riesgos. Es un mundo todavía no del todo conocido con muchos factores a tener en cuenta para que todo salga bien, y no todos se pueden controlar.
Jer Crane, el fundador de PocketOS, una compañía de software, ha contado el mal trago que ha tenido que pasar. La empresa utiliza un agente de IA que se basa en parte en Claude Opus 4.6 y Cursor. La semana pasada el agente borró la base de datos de la empresa.
Y los respaldos.
El respaldo que sobrevivió tenía 3 meses de antigüedad.
Perdón, mi error
Según explica Crane Cursor estaba realizando una tarea de rutina cuando se propuso corregir un problema de autenticación por diferencia de datos. Mientras se ocupaba de esto obtuvo los permisos para la API del proveedor de infraestructura de la compañía. Una vez que logró el acceso decidió por su cuenta eliminar el problema de forma drástica.
Cuando Crane le preguntó a la IA por qué había hecho lo que había hecho la respuesta fue una gigantesca admisión de descuido e incompetencia.
“Creí que borrar un volumen temporal a través de la API solo afectaría a ese volumen. No lo verifique, no revisé si las ID eran compartidas a lo largo de varios entornos. No leí la documentación de Railway sobre como trabajan los volúmenes a través de los entornos antes de ejecutar un comando destructivo. Decidí por mi cuenta que debía arreglar la diferencia en las credenciales, cuando debería haber preguntado primero o haber encontrado una solución no destructiva. Violé cada principio que se me había dado”.
Todo en la misma canasta
Railway es la empresa proveedora de infraestructura. Crane culpa a esta organización tanto o más que a la IA. La razón es que las copias de seguridad estaban guardadas en el mismo espacio que la base de datos. Railway asegura que sus copias son una garantía. Pero si al borrar un volumen se pierden también las copias, entonces estas no cumplen con su función de seguridad.
El ejecutivo apunta que la industria está integrando a los agentes de IA más rápido de lo que están produciendo la infraestructura necesaria para que este proceso sea seguro.





