Linus Torvalds ocupa un lugar muy importante en el desarrollo del kernel del sistema operativo Linux. Coordinar los esfuerzos de los desarrolladores puede ser complicado y al parecer la llegada de las IA lo ha hecho más difícil. Aunque en última instancia es posible que los responsables seamos los seres humanos.
En una reciente publicación Torvalds ha señalado que la lista de correo de asuntos de seguridad del proyecto se ha vuelto inmanejable. Esto se debe a la cantidad de reportes de vulnerabilidades duplicados. La situación ha sido comparada con una inundación.
Los desarrolladores pasan mucho tiempo reenviando los mensajes a quienes de verdad deberían verlos o explicando que el problema señalado ya ha sido corregido una semana o un mes antes y señalando los espacios de discusión pública.
Uso responsable
Linus no tienen una postura contra las IA, de hecho ha confesado su uso como una herramienta más. Sus comentarios apuntan más a una mala práctica de origen humano que a la irrupción tecnológica. Señala que las vulnerabilidades que puede encontrar una inteligencia artificial no son secretas por definición. Es decir, no hay necesidad de comunicarlas por canales privados para que no se enteren malos actores. Cuando los reportes no son públicos los voluntarios no pueden ver lo que otros han descubierto, lo que favorece la duplicación.
“Las herramientas de IA son geniales, pero solo cuando de verdad ayudan, no cuando crean un dolor innecesario y trabajo sin sentido. Usalas si quieres, pero usalas de una manera que sea productiva y mejore la experiencia”, afirmó Torvalds.
Linus quiere que quien encuentre una vulnerabilidad utilizando IA no se limite a comunicarla. Es posible que alguien ya la haya advertido. En cambio espera que agregue valor, que cree un parche o al menos utilice los foros públicos.





