Los empleados de Meta han protestado y han obtenido una modesta victoria. La compañía había anunciado un plan para la implementación de un sistema de rastreo que registraría el movimiento del mouse y el uso del teclado de sus empleados. Más recientemente ha señalado que les permitirá establecer unos 30 minutos de excepción y peticionar por una excepción al sistema. El mensaje circuló a través de un documento interno, reportado por la agencia de noticias Reuters.
La idea original
La empresa esperaba capturar la actividad de sus empleados, incluyendo capturas de pantalla, con el objetivo de que estos datos sirvieran como material de entrenamiento para agentes de IA. De esta forma espera que los modelos entiendan mejor como utilizan las computadoras los seres humanos.
Mark Zuckerberg, CEO de Meta, ha destacado una y otra vez que los datos de gente muy inteligente suponen una gran ventaja para la empresa. El empresario ha insistido en el elogio del personal, posiblemente en parte porque la consideración es real y en parte porque es una manera de suavizar la resistencia.
Zuckerberg asegura que la captura de datos no será utilizada para vigilar a los empleados.
La resistencia
A pesar de los esfuerzos del ejecutivo los empleados parecen no haber “entendido” bien la idea. O quizás sí lo hicieron. Los empleados se quejaron de la pérdida de privacidad. Muchos también señalaron que el sistema de captura producía una caída significativa en el rendimiento de sus equipos y un consumo rápido de la batería.
La pausa de 30 minutos parece ser una manera de darle a los empleados la posibilidad de preservar la confidencialidad de algunas comunicaciones o actividades. Algo especialmente oportuno para quienes trabajan desde sus hogares.
La compañía también ha apuntado que el sistema será menos demandante.




