En octubre del año pasado Meta anunció que bloquearía las aplicaciones de inteligencia artificial de otras compañías en WhatsApp. En ese momento su argumento era que la API del servicio había sido pensada para establecer nuevas comunicaciones entre empresas y clientes, no para la distribución de asistentes de IA. Explicó que la cantidad de chatbots que había en el servicio suponía una exigencia enorme en términos de infraestructura.
Obviamente la decisión dio lugar a protestas y acusaciones de monopolio. Pero durante algunos meses no paso mucho al respecto.
Medidas temporales
Este martes los reguladores europeos han determinado que Meta debe devolver el acceso a las otras empresas de chatbots de IA. Se apunta que el objetivo es prevenir el daño a la competencia en el mercado de la inteligencia artificial. La medida es temporal mientras la Comisión continua las investigaciones sobre el accionar de la compañía.
Los funcionarios europeos han recibido críticas por no actuar a tiempo en asuntos similares, por lo que han comenzado a utilizar este tipo de decisiones que les otorgan algún margen de maniobra antes de sus dictámenes finales. El temor es que los mercados se desarrollen y definan posiciones antes de que puedan aplicar acciones correctivas.
El problema
Meta tiene el derecho a establecer las condiciones de uso de su servicio. Sin embargo las limitaciones de acceso a la API de la plataforma solo se aplicaban a las empresas rivales. Lo que inevitablemente supone una diferencia en las condiciones de una empresa a otra. La compañía intentó resolver el conflicto ofreciendo una opción de acceso pago para las otras empresas. Pero los reguladores no se sintieron conformes con esto y rechazaron esta opción en abril. En parte el argumento del rechazo fue que el cargo impuesto era excesivo.
Meta se ha quejado señalando que empresas como OpenAI ahora tendrán acceso gratuito a un servicio pago. Esto es, recibirán un subsidio.





